martes, 18 de julio de 2023

JUBILACIÓN TARDÍA (19 de julio de 2023)

 



El Diario Montañés, 19 de julio de 2023

Muchos años antes de poder comprobarlo, conocía por una canción de Luis Eduardo Aute que a ciertas edades «el alma pide marcha y el palo no lo aguanta el corazón». Y, aunque nunca sospeché que los integrantes del Círculo de Empresarios llegasen a esa misma conclusión por la poesía –la lírica está reñida con lo prosaico–, pensaba al menos que el sentido común primaba en sus cabezas cuadradas, con lo que no propondrían alargar la edad de jubilación «a un tramo de entre los 68 y los 72 años». (Dice una buena amiga –muy radical ella– que quien tal cosa plantea lo hace porque, o es un sinvergüenza, o no ha trabajado nunca, o ambas cosas a la vez).

Lo cierto es que los componentes del círculo deberían saber –incluso por propia experiencia– que con el incremento de la edad solo aumenta el número de pastillas que hay que tomar para bajar ciertos niveles poco saludables o para elevar otros que están capitidisminuidos. Y que lo más común es que la productividad también decaiga, pese a esas píldoras, tanto como el desfase tecnológico que suele traer consigo la ancianidad. Aunque lo más chocante de la propuesta es que la edad media de jubilación en España ya es bastante superior a la europea (64,2 años frente a 62).

Nada han hablado de lo perjudicial que resultaría esa medida para los jóvenes, pues dificultaría, aún más, su acceso al mundo laboral. Porque lo de «veinte años no es nada» no quiere decir que a esa generación haya que despreciarla pagándole el salario mínimo –el 20% de los trabajadores de ese rango de edad están en riesgo de pobreza–, sino que tienen todos los retos de la vida por delante, precisamente cuando el ritmo sí lo aguanta el corazón.

¿Verdad, Alcaraz?


martes, 11 de julio de 2023

...Y UNO QUE ESCRIBE (12 de julio de 2023)

 

El Diario Montañés, 12 de julio de 2023

Finalizó la Feria del Libro de Santander (Felisa), un espacio de libertad que ha traído a la capital un aire cultural nuevo, fresco, atractivo, demostración evidente de que la cultura no tiene por qué resultar aburrida. Aunque, según se ve, sí es peligrosa, porque algunos consideran que está teñida de un color muy determinado.

Peridis, en esta misma feria, durante la presentación de su última novela hizo una imitación de Franco, hablando con su particular tono atiplado de la reconstrucción de la ciudad tras el incendio. Terminó diciendo, con indudable intención sintética: «… y construí esta Plaza Porticada para que luego los rojos presentarais vuestros libros». Carcajada general.

Mario Camus, en su adaptación de ‘La colmena’, finalizó la película con un diálogo de dos policías en que uno le preguntaba al otro, refiriéndose a tres personajes que acababan de estar en su comisaría franquista, oscura, severa, denigrante: «¿Quiénes son esos?». «Nadie. Dos maricones y uno que escribe».

Todo esto lo menciono porque el partido de la intransigencia acaba de declarar, desde su autoritarismo, que «donde tengamos competencias de cultura haremos lo que nos parezca». Sin duda para amputarla y regresar a la anchurosa idea –Santiago y cierra España– del Imperio hacia Dios. Ya han comenzado a hacerlo con el poder incompetente que han pillado. Sin ir más lejos, en Briviesca han matado de nuevo con el silencio censor al maestro Antonio Benaiges, en Bezana han suprimido una película por un beso entre dos chicas, en Valdemorillo han vetado ‘Orlando’, de Virginia Woolf…

Entre toros, fandanguillos y alegrías se avecinan tiempos difíciles para la cultura. Según ellos, aunque no lo digan abiertamente, la de ahora es cosa de subsidiados, maricones, escritores, artistas…, rojos en general. Indeseables con los que deben terminar desde la represión. Nadie, en fin.

Una amenaza demasiado seria.

martes, 4 de julio de 2023

EL VALOR DE LA PALABRA (5 de julio de 2023)


 El Diario Montañés, 5 de julio de 2023

La Biblia dice que en el principio fue la palabra, necesaria para crear las cosas, que toman vida –ánima– cuando las nombramos. En ‘Cien años de soledad’, la biblia moderna, García Márquez escribe que «el mundo era tan reciente que muchas cosas carecían de nombre, y para nombrarlas había que señalarlas con el dedo». Es el valor de la palabra, nuestro medio de comunicación con los demás. Por eso mantener lo prometido es la mejor prueba de nuestra personalidad, ya que pocas acciones nos descubren más que la distancia entre lo que decimos y lo que hacemos.

Por la boca muere el pez, como por la boca ha muerto la credibilidad de María Guardiola, que se ha tragado sus promesas de no pactar con la extrema derecha porque su «palabra no es tan importante como el futuro de los extremeños». Todo vale, incluso quedar en entredicho, vocablo al que asigna la RAE el significado de la «duda que pesa sobre el honor, la virtud, calidad, veracidad… de alguien o algo».

José Antonio Abella, bruñidor literario de palabras, es ante todo un hombre íntegro. Acaba de iniciar una batalla mediática para que un medicamento, que puede alargar la vida de quienes padecen como él un tipo de cáncer de colon muy agresivo, sea financiado en España por la Seguridad Social, como ya se financia en catorce países de Europa, porque el coste mensual del tratamiento es de 6.000 euros, inaccesible para el común de los españoles.

«¿Por qué no te replanteas la decisión que tomaste de donar los 20.000 euros que te concedieron en el premio literario Ateneo-Ciudad de Valladolid? Con ellos podrías pagar varias sesiones», le he preguntado. «Porque he dado mi palabra», zanjó.

A diferencia de Guardiola, mantener su palabra tan solo puede acortarle la vida.

¡Vamos, no compares!

martes, 27 de junio de 2023

DÍA MULTICOLOR (28 de junio de 2023)


 El Diario Montañés, 28 de junio de 2023

Tras muchos años tormentosos, asomó el sol y surgió el arcoíris. Un sol que brilla para todos, no solo para aquellos que casi estaban ciegos de tanto mirarlo de cara, vestidos con la camisa nueva bordada en rojo ayer. Y el arcoíris nació para abrazar sin distinción. Bandera que pretendía unir bajo la diversidad de sus colores: rojo, naranja, amarillo, verde, azul y violeta. Una enseña que simbolizaba un tiempo nuevo de pluralidad, orgullo y libertad, muy alejado del oscurantismo ramplón.

Pero debemos estar atentos porque no todo es multicolor. Desde la lona del odio que han colgado estos días en Madrid, pretenden tirar a la basura los avances de la igualdad, que tanto nos han costado alcanzar. Lo han hecho personajes estrechos de mente y anchos de rencor. Igual que los que aquí, en Cantabria, han escrito en las redes sociales, desde una hostería, que en este país no hay más que vicio, atacando así la diversidad, acostumbrados a ver la paja en el ojo ajeno y no advertir la viga en el propio.

«Ya están aquí», decía la pequeña protagonista de la película de terror ‘Poltergeist’ refiriéndose a unos espíritus fantasmagóricos. Lo mismo podemos decir nosotros de estos iluminados, ansiosos de encarrilar todo lo que consideran extraviado con sus cortos criterios. Son gentes que utilizan la filosofía de tasca y la lógica absurda de los argumentos incomprensibles: «si se suman dos manzanas, dan dos manzanas, y si se suman una manzana y una pera nunca pueden dar dos manzanas porque son componentes distintos». Hay que ser obtusos.

En este Día Internacional del Orgullo LGBTI, bebamos, bailemos, divirtámonos, amemos…, pero siempre vigilantes para que no nos silencien los negros nubarrones de la intolerancia.

No podemos permitir que España, para ocultar el arcoíris, retroceda al blanco y negro del odio.



martes, 20 de junio de 2023

PREMONICIONES (21 de junio de 2023)

 

El Diario Montañés, 21 de junio de 2023 (Óleo de Solana, Corrida de toros en Sepúlveda)


Entré en el bar del pueblo por un impulso inexplicable. Pero una vez dentro, ya no me atreví a salir (mi padre me había dicho que para ser «un hombre de verdad» tenía que aprender a alternar). La música ambiental cantaba el beso que un caballero español le había dado en el puerto a una dama que no conocía. Los pinchos estaban en la barra, sin protección. Un grupo de paisanos jugaban al mus, el cigarro colgando de los labios, con una copa de sol y sombra que le daba calor a la garganta y al propio juego. Me miraron como se mira en las película del Oeste al extraño que entra en una cantina. Había serrín en el suelo, lo recuerdo, quizá para ocultar los huesos de aceitunas o las cabezas de las gambas que se daban de tapa con los chiquitos de vino. De las paredes colgaban como trofeo cabezas de venado de amplia cuerna, y un cartel en el que un niño le pedía a su padre que no blasfemara. La televisión, a la que unos cuantos prestaban atención, daba imágenes de una corrida de toros. «Quita al Escobar y dale voz a la tele», dijo uno de los espectadores. Desde la barra, el dueño apagó la radio, y comenzó a sonar con fuerza «Marcial, eres el más grande, se ve que eres madrileño…», ahogando los mugidos del toro. Intenté salir de aquel lugar irrespirable, pero mis piernas se trabaron, como si estuvieran entre sábanas. Y efectivamente, lo estaban. Lo comprobé al despertar entre sudores de un mal sueño confeccionado con imágenes del pasado.

Sin embargo, al día siguiente una noticia anunciaba que un torero había sido nombrado consejero de cultura de Valencia. Sospeché entonces que mi sueño, más que una analepsis, podía haber sido una prolepsis.


martes, 13 de junio de 2023

VERDADES A MEDIAS (14 de junio de 2023)


 El Diario Montañés, 14 de junio de 2023

Hay noticias que nacen ancladas a la indiferencia y otras que se expanden con facilidad. Y curiosamente las que circulan con más éxito son las infundadas o las de mayor simpleza, porque está demostrado que las noticias falsas se propagan más deprisa que las verdaderas. Esta pasada semana ha corrido como la pólvora que Suecia había sido el primer país del mundo en registrar el sexo como deporte y en crear su propia federación. La información estaba en boca de todos, con desenfado o fingida vergüenza, según la espontaneidad de cada cual. Yo me frotaba las manos, porque en un país como el nuestro, en el que nos sentimos peritos en cualquier actividad que se trate, iban a surgir por doquier los expertos en las dieciséis disciplinas que se deberían desarrollar en esa competición europea (catorce las puntuaría un juez y en otras dos compartiría su decisión con la de la audiencia). Esos expertos opinarían, sin duda, sobre cómo iniciar un masaje y por dónde apuntar los tiros, sobre cuál sería la postura más eficaz para alcanzar un punto de placer determinado, cuál la mejor técnica para satisfacer a la pareja oralmente…

Pero lo de la federación resultó ser una falsedad. La noticia surgió en un periódico indio, y rápidamente se divulgó por el resto del mundo sin más verificaciones. De ese embuste mediático salió ganadora la web porno que retransmitirá el ‘reality’, especializada en este tipo de espectáculos. Y Selva Lapiedra, una actriz porno brasileña, ahora nacionalizada española, la «nena de ébano», experta en recibir empellones posteriores, que representará a nuestro país en ese ilusorio campeonato.

Al enterarme del engaño, sentí la esperanza interrupta y un desinflamiento general. Aunque superé pronto el revés, porque a estas alturas de mi vida lo que más aprecio del sexo es la conversación.

 

martes, 6 de junio de 2023

SEGURIDAD CIUDADANA (7 de junio de 2023)

 

El Diario Montañés, 7 de junio de 2023

Hace no mucho tiempo, un concejal capitalino, de cuyo nombre no quiero acordarme, manifestó que Santander se estaba convirtiendo en un paraíso para la delincuencia: robo con fuerza en domicilios, inseguridad en las calles, ocupaciones (con k)…, lo más parecido a una ciudad sin ley. Menos mal que por aquel entonces aún no tenía noticia de los robos de propinas en las terrazas de los restaurantes, un hábito pernicioso que ha puesto en pie de guerra a los hosteleros, que ahora reclaman más policía ‘apatrullando’ la ciudad. En eso coinciden con la opinión del concejal. Añaden que las propinas, «para agradecer el buen servicio recibido» –aunque algunos pensamos que en ciertos casos sirven para completar sueldos escasos–, son sagradas en este ámbito tan esencial del comercio, muy diferente, según parece, a otros (olvídense de ellas libreros, carniceros, pescaderos, dependientes de comercio…).

En 2012, César Torrellas, otro concejal pero de tinte liberal, permitió colocar un cartel, en una rotonda de la ciudad, a modo de señal direccional de tráfico, con la leyenda ‘Mucha policía, poca diversión’, como homenaje al grupo musical ‘punk’ Eskorbuto. Entonces tuvo que soportar, entre otras muchas, las quejas de la Asociación de la Policía Local, que llegó a reclamar su dimisión. Es algo lógico en un país como el nuestro, tan preocupado con la seguridad que ha sido capaz de poner en el primer plano de una campaña municipal a un grupo terrorista desaparecido un año antes del cartel de marras.

A mí, por la parte que me toca, me preocupan bastante más –son palpables y objetivos– los ataques a los médicos, que el año pasado han crecido a escala nacional un 38%, siendo Cantabria «la segunda comunidad española con mayor proporción de agresiones».

Se constata que esto de la inseguridad lo medimos por intereses personales.