martes, 25 de junio de 2024

LAS MONJAS Y LA ABADESA (26 de junio de 2024)

 

El Diario Montañés, 25 de junio de 2024

Hay en el ruido de las monjas de Belorado matices que vinculan su peripecia con algunas similares de nuestra clase política. Quizá la coincidencia más palpable sea que las hermanas burgalesas discrepan del Concilio Vaticano II, que consideran «secta del conciliábulo», igual que las derechas patrias lo hacen con el gobierno «Frankenstein» de Sánchez, que califican de ilegítimo. Existe otra no menos importante: las clarisas tienen como asesor espiritual a un coctelero de Linares, que alcanzó fama en Bilbao tras haber ganado con su mezcla ‘Lucky Peach’ el tercer Campeonato de Gin-Tonic de Bizkaia, y la superiora madrileña de la derecha tiene un asesor intelectual, también perito en licores, que mezcla a la perfección noticias falsas en la coctelera del odio, para que las utilice su tutelada en los discursos políticos.

Sin embargo, a diferencia de la abadesa capitalina, las clarisas beliferanas respetan a un obispo, Pablo de Rojas Sánchez-Franco, cuya ‘Pía Unión Sancti Pauli Apostoli’ han seguido ciegamente hasta alcanzar el precipicio moral de la excomunión. Ella, la abadesa, no respeta a nadie, porque no admite ninguna jerarquía superior, aunque esté dispuesta a condecorar a cabecillas de otros negociados, tan ultraliberales como el suyo, pero lejanos, por si las moscas.

Dicen quienes han estudiado el caso de las religiosas que detrás del cisma puede haber importantes razones económicas. Acaso las mismas que originan tantas discrepancias políticas. Sea como fuere, lo cierto es que la desobediencia de las religiosas ha terminado en un anatema cuyo efecto secundario, si no lo remedia un bufete santanderino de abogados, puede dejarnos a nosotros sin trufas, bombones ni chocolates. Una pena.

El dirigente nacional de la derecha, por el contrario, ha sido incapaz de reprender siquiera a la superiora autonómica. No quiere conflictos que, como le sucedió a Casado, le dejen viudo de mando.


martes, 18 de junio de 2024

EL AUGE DE LOS EXTREMISMOS (19 de junio de 2024)


 El Diario Montañés. 19 de junio de 2024

Acaso porque tengo nudos en el entendimiento o porque los tiempos avanzan que es una barbaridad y me siento incapaz de seguir su ritmo, percibo que las cosas no están yendo políticamente en la dirección que deberían ir. Partidos de extrema derecha, sin apenas argumentos o directamente sin ellos, están arrastrando a un buen número de gentes que parecen solazarse en sus discursos, vacíos de contenido, mas llenos de odio. Es como si hubiera llegado el momento estelar de los miserables, títeres de la incoherencia, que utilizan la hostilidad como arma arrojadiza y el ¡carajo! como exclamación final de sus arengas. Saben que sus soflamas de rencor y su «letal rebrote virulento» obtienen «el caldo de cultivo de un pusilánime amasijo de negligentes, cándidos y crédulos». Los vimos venir, pero no quisimos o no supimos frenarlos. El poeta Francisco Castaño, cuyas frases entrecomillo en este artículo, proclama con decepción que «no sirve de nada repetirlo, porque esto no es azar sino atavismo. La especie humana no tiene remedio».

No quiero ser tan pesimista, porque conozco una generación de jóvenes con criterio suficiente para discernir entre el bien y el mal político. Son elites intelectuales que nunca deberían perder la batalla contra la medianía cultural, pasotas confesos, aunque estos sean los más. Espero que la valentía de Mbappé y otros ídolos del fútbol, que han elevado la voz pidiendo que su patria no se aleje de las tres palabras mágicas de la revolución –libertad, igualdad, fraternidad–, consiga atraerlos hacia la coherencia del voto que pare los extremismos. Y que su ejemplo cunda por toda Europa.

De no ser así –parafraseando a Castaño–, «agradezco al azar haber nacido / cuando nací, porque me pilla viejo, / casi póstumo, el auge del fascismo / que en nuestra ingenuidad creímos muerto».

Vale.


martes, 11 de junio de 2024

LAS AMBULANCIAS (12 de junio de 2024)


 El Diario Montañés, 15 de junio de 2024

Cuando uno navega por internet buscando información sobre las ambulancias de Cantabria obtiene resultados que erizan los cabellos. Y no es que haya estado indagando por casualidad, sino porque la pasada semana tuve que utilizar un par de ellas como acompañante, ida y vuelta hacia el hospital de Valdecilla, y la experiencia resultó de vértigo; quizá por eso, antes de subirnos al furgón, nos recibió un técnico en emergencias sanitarias con una pregunta que me descolocó: «¿Alguno de ustedes se marea?». Comprendí su interés cuando el vehículo comenzó a moverse cual diligencia del Oeste, al menos en lo referente a suspensión y ruidos, aunque pronto tuvimos la certeza de que en caso de que los indios apareciesen en lontananza, sería imposible que nos alcanzaran, tal era nuestra velocidad. Tanto los acompañantes como los pacientes íbamos, por supuesto, sujetos con fuerza para no escurrirnos en alguna curva.

Durante el trayecto, el mismo técnico nos comentaba sus cuitas. Parte de su charla la contrasté en la información que refería, así que la juzgo cierta: «Ahora vienen otros nuevos. La adjudicataria del contrato para el transporte es una empresa valenciana que ha ganado con una baja casi temeraria. A ver qué vehículos traen. Nosotros tenemos ambulancias con 800.000 kilómetros de servicio, algunas sin pasar la ITV, las hay que se deshacen literalmente. Para colmo, nuestra compañía ha castigado a dos conductores porque acababan de entregarles dos camionetas nuevas y, como no tuvieron tiempo para adaptarse, han sufrido sendos accidentes. Además, no respetan el vestuario laboral ni los equipos de protección. Pero todo eso al Servicio Cántabro de Salud le da lo mismo; luego son ustedes quienes pagan los platos rotos».

En cuanto descendí del furgón, le di la razón con euforia temblorosa.

Como el Santo Padre, estuve a punto de besar el suelo.

lunes, 3 de junio de 2024

SIN TIEMPO PARA LO IMPORTANTE (5 de junio de 2024)


 El Diario Montañés, 5 de junio de 2024

Madrid. El restaurante, de lujo, aclara en su web que ofrece servicio de comidas desde 1642. Nuestro anfitrión es tan asiduo a su cocina que tiene su nombre grabado en el respaldo de una de las sillas de madera, como el de otros personajes del mundo de la política o la cultura. Al sentarnos, observamos a un señor mayor que ocupa la mesa contigua de nuestra izquierda. Espera a alguien, porque hay cuatro sillas vacías. Viste con elegancia, y su aspecto, aun con las cejas excesivamente pobladas, transmite una imagen de señorío.

Absortos en nuestra conversación, no advertimos la llegada de las cuatro personas, tres hombres y una mujer mucho más jóvenes que él, que ahora lo acompañan. Los descubrimos cuando nos sobresalta el tono elevado de la discusión que mantienen, impropia para tal lugar. La agresividad es patente y nos hace temer lo peor. Nuestro anfitrión, de natural impulsivo, les pide respeto. Le responden con malos modos, pero rebajan el nivel de su conversación, aunque, por los gestos, continúa desarrollándose con saña.

Fue a los postres cuando pude imaginar el origen de aquella discordia por ciertas frases que pillé al vuelo: «He tomado el día de vacaciones para estar con papá y con vosotros. Pero repito, no puedo hacerme responsable de su cuidado», dijo la mujer del grupo. «Yo tampoco –contestó el que podía ser su hermano–. Mi trabajo no me deja un minuto libre». En parecidos términos hablaron los otros dos.

Entonces su padre abandonó la mesa, iracundo, y elevando el tono de voz dijo: «¿Sabéis qué os digo? Me iré a vivir a un hotel, porque puedo permitírmelo. Y a vosotros, que os den por el culo». Pidió la cuenta, pagó y fuese con porte digno.

Con la cabeza gacha, los hijos, ahora sí, permanecieron mudos.


martes, 28 de mayo de 2024

LA NORMA DE LOS TRES SIETES (29 de mayo de 2024)

 

El Diario Montañés, 29 de mayo de 2024

Hace tiempo que la ciencia rebajó la numerología a categoría de pseudociencia. Aunque poco importa en esta época de estupidez en la que algunos necesitan sustentarse en gilipolleces. Ha bastado que alguien hablara del método 7-7-7 de consolidación de las parejas, para que al momento los medios se hicieran eco de idea tan novedosa y brillante: cada siete días una cita nocturna, cada siete semanas una noche libre y cada siete meses unas vacaciones románticas. El número elegido pudo ser perfectamente el 6, o el 5, o el 4… porque cuanto menor, más acercaría las citas a los implicados; pero fue el 7, el día en que, según la Biblia, Dios se tomó descanso tras la colosal tarea de crear el universo. Quizás por eso el séptimo día, la séptima semana y el séptimo mes las parejas deberán cesar en su actividad frenética y dedicarse a ellas mismas momentos de sosiego. Así no cesará la convivencia.

La medida que ha tomado la consejería cántabra de Fomento para la declaración de las viviendas como lugares habitables tampoco parece baladí en este asunto tan importante. Han propuesto que sean veintiocho (cuatro veces siete) los metros cuadrados que deberán tener las provenientes de rehabilitación. Y con dos metros más, obtendrán la misma categoría las viviendas de nueva creación. De este modo, las parejas que vivan en ellas tendrán más roce que las que lo hagan en un espacio más amplio, y ya se sabe que del roce nace el cariño, aunque Dani Rovira mantenga en un monólogo que del roce solo salen rozaduras.

Pero viviendo en esa casita de papel las parejas serán más felices. ¡Y qué dulces los besos serán! Es mucho lo que pueden aportar a la armonía veintiocho o treinta metros cuadrados. Tanto como la norma de los tres sietes.

martes, 21 de mayo de 2024

SEXALESCENCIA (22 de mayo de 2024)


 El Diario Montañés, 22 de mayo de 2024

Esta sociedad, que tiene un día para todo y un nombre para cada etapa de la vida, ha inventado la denominación de «sexalescencia» para los mayores de sesenta años que «llegan a la madurez sin miedos, sin complejos, conocedores de la tecnología e integrados comunitaria, social y laboralmente». Peridis, que aun habiendo superado con creces esa edad prodigiosa mantiene viva su imaginación, denominó en su día a ese periodo como el de «la tercera actividad», aunque los inventores de palabras han dejado corto un concepto tan revolucionario en su momento.

Ahora se habla de los «sexalescentes», un vocablo que, a la vez que mezcla años distantes en el tiempo, sugiere un alto nivel de vida sexual, no en vano, según los expertos, los «sexalescentes» poseen una sexualidad activa, libre, creativa y segura (sobre todo si saben adaptarse a posturas simples y prescinden de las florituras de antaño para evitar lesiones no deseadas). Además, no sienten ninguna vergüenza a la hora de hablar, pongamos por caso, de sexo o masturbación.

Es cierto que algunos, a esa edad, tenemos que contestar a la incómoda pregunta que suelen hacernos los médicos de familia –siempre en voz alta, dando por segura nuestra sordera– interesándose en si tenemos pérdidas postmiccionales. Tampoco este sería un problema demasiado grave, dicho sea de paso, porque la compañía Jordanluca ha lanzado al mercado unos pantalones vaqueros, al disparatado precio de 758 euros, que destacan por la imitación de una amplia mancha de pis en la zona de la ingle. Así que, si el grifo nos sigue goteando porque la edad lo encamina hacia un cierre en diferido, el «sexalescente», por precaución, deberá vestir siempre vaqueros, pues con sus fugas aportaría modernidad y dibujos diferentes para cada ocasión. Con el impagable valor añadido de un olor exclusivo, personal e intransferible.

 

martes, 14 de mayo de 2024

SALVAR LA BAHÍA (15 de mayo de 2024)

 

El Diario Montañés, 15 de mayo de 2024

Cincuenta años lleva sin bajar el brazo derecho Amar Bharati, un santón indio que lo mantiene elevado para luchar por la paz. La realidad es que, viendo la situación actual del mundo, debería reconsiderar su incómoda postura, porque a los mandamases se la refanfinfla. Para su desgracia, aunque quisiera, ya no podrá bajarlo pues su desmedida tozudez ha logrado que se sequen los cartílagos de sus articulaciones (un reciente artículo de este periódico, escrito con demasiada bondad, definía su actitud como «ejemplo de determinación humana»; yo, quizás más pragmático, considero que en realidad es una muestra palmaria de nuestra estupidez).

El despropósito de casos similares viene desde lejos. Benito Madariaga me comentaba con mucha sorna, en uno de nuestros habituales paseos –verdaderas clases peripatéticas–, la increíble y triste historia de otro santo que la misma noche de bodas decidió abandonar a su mujer sin consumar el acto y se metió debajo de la escalera de su casa para nunca más salir. Poco se sabe de la desposada, aunque algún hagiógrafo le atribuye a ella el empuje que encaminó al santo hacia su insólita actitud.

Nuestro santoral está tan repleto de patochadas similares, que Teresa de Jesús llegó a pedirle a nuestro Señor que nos librase «de devociones absurdas y santos amargados».

Yo, que soy descreído, mas no tanto, quiero aprovechar este rincón para pedirle a santo Domingo de la Calzada, patrón de los ingenieros técnicos de obras públicas, caminos, canales y puertos, que ilumine con su sabiduría a quienes tienen la responsabilidad de preservar nuestra bahía, porque está en peligro de desaparición, al menos como hoy la conocemos.

¡Santo perito, inspira sus mentes ingenieriles para que tras sus cuidados podamos poder seguir disfrutando de su belleza, porque si no lo haces tú, no va a salvarla ni dios!

Amén.