martes, 3 de mayo de 2016

MAYORMENTE NUBLADO (4 de mayo de 2016)


El Diario Montañés, 4 de mayo de 2016 (foto http://eltomavistasdesantander.com)


Algunas previsiones de los hombres del tiempo pueden echar por tierra las expectativas turísticas de un fin de semana. Contra ellas se está enfrentando en singular batalla nuestro presidente, empeñado en explicar que las cadenas montañosas que nos circundan y la influencia del viento sur hacen que Cantabria tenga un microclima que muchas veces nos preserva de los nubarrones que descargan lluvia en comunidades vecinas.
Sin embargo, otros nubarrones que los gurús de la economía nos esconden, porque amenazan la muy precaria recuperación económica, parece que tienen entrada franca en nuestra región, sin ninguna barrera que, si no los pare, siquiera los amortigüe. Los últimos datos del desempleo nos dejan en muy mal lugar a fuerza de destacarnos, y las perspectivas de arreglo son poco halagüeñas. Recolocar en Entrambasaguas a ciento cincuenta y dos empleados riojanos de Altadis traerá consigo el despido de casi cincuenta eventuales cántabros, otros tantos como los que dice Nissan que le sobran en su planta de Los Corrales de Buelna. Setenta y nueve trabajadores irán a la calle si se consuma la liquidación que pretende la empresa de acuicultura Tinamenor, y la CEOE de Cantabria, como ya hicieron antes los sindicatos, prevé seguir redimensionando aún más su ya castigada estructura de personal, lamentando, eso sí, medidas tan necesarias como dolorosas, «que ningún gestor debería verse obligado a tomar por lo que suponen de pérdida de talento, experiencia y conocimiento».
Como quiera que el sector primario tampoco anda muy boyante y que el terciario, pese a la fortaleza del «marco incomparable», depende en gran medida de la climatología, estamos abocados a que nuestros jóvenes emigren fuera de Cantabria en una lluvia que nos cala sin misericordia. De esta situación sólo nos sacará una política ganadera, industrial y turística pactada entre todos y no sujeta a vaivenes políticos. Mientras tanto, el cielo futuro se presenta mayormente nublado, con previsible ligera mejoría en verano, pero con tendencia cierta a generar borrascas tormentosas a partir del otoño. Y de momento no tenemos ningún paraguas para asubiarnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario