miércoles, 11 de julio de 2018

SOBREPESO (11 de julio de 2018)


El Diario Montañés, 11 de julio de 2018

La mitad de los cántabros tenemos sobrepeso, entre otras razones porque la vida estresada que llevamos nos conduce al sedentarismo, aunque parezca un contrasentido. Siempre estamos con prisa por llegar al trabajo, a la escuela o al domicilio, pero en cuanto estamos en nuestro destino lo primero que hacemos es sentarnos. Tampoco dedicamos el tiempo necesario para alimentarnos correctamente o para hacer deporte, e incluso, nada dados a prevenir, preferimos combatir los resultados de nuestro abandono con pastillas, apoyándonos en la seguridad que nos da la medicina.
Precisamente le comentaba este fin de semana a un amigo que me parecían arriesgados sus hábitos alimentarios, ricos en sal y grasas. «Para regularlos tomo las pastillas de la tensión y el colesterol», me contestó, impasible, mientras seguía mojando con fruición pan en la salsa. «Ya, pero hay que andarse con cuidado –insistí–. Ahora resulta que algunas de las pastillas de las que utilizan ‘Valsartán’ para controlar la tensión tienen un producto potencialmente cancerígeno, con lo cual puede ser peor el remedio que la enfermedad». «No te preocupes. Mis pastillas contienen ‘Enalapril’». Me resultó imposible convencerlo. Así que no es de extrañar que, ante tanto cliente como él, se vaya a abrir treinta y una nuevas farmacias en Cantabria.
Lo que parece que no bajará ni con pastillas es el precio del cine. El IVA se ha reducido al 10%, pero en la mayor parte de las salas la bajada no ha tenido repercusión en el espectador. Han sido muchos años de reclamaciones que al final parece que van a quedarse en la falsa afirmación que aprendimos cuando adoptamos el euro. El café, que valía cien pesetas, pasó a valer un euro: moneda por moneda, nos dijeron, aunque en realidad fuese un 66% más caro. No pienso protestar, porque sé a ciencia cierta que lo costoso no es el cine en sí, sino todo lo que hay a su alrededor. Mezcla muy bien combinada de sales (palomitas) y azúcares (bebidas de cola) que deglutimos de manera compulsiva mientras vivimos otras vidas y descuidamos la nuestra. Yo, un tonto entre tanto tonto, también.

miércoles, 4 de julio de 2018

RENGLONES TORCIDOS (4 de julio de 2018)


El Diario Montañés, 4 de julio de 2018

Se sabe que el Señor escribe recto con renglones torcidos y que el ideal de vida de Nietzsche resulta inalcanzable, pues no es posible responder con «un sí, un no, una línea recta, una meta» a los vaivenes de la vida. Los intríngulis existenciales, curvos de por sí, se complican aún más cuando se trata de cuestiones políticas, donde no hay verdad que cien años dure. Por eso Revilla unos días da en pensar que más vale pájaro en mano que AVE volando, y otros estima lo contrario: el orteguiano «Yo soy yo y mis circunstancias».
Pocas son las certezas que mantengo en este rincón, pero alimento la sospecha de que el AVE puede representar para la democracia lo que en su día fue el Santander-Mediterráneo: un ideal inalcanzable, reflejo de que, aunque estamos en el centro geográfico del norte de la península, las líneas de comunicación se tuercen hacia los lados por intereses políticos. Al fin y al cabo Cantabria es como el fiel de una balanza, eje y reserva natural que cualquier infraestructura que favorezca el desarrollo podría dañar.
Un simple vaivén parece haber mareado a Pedro Duque, hecho insólito en alguien acostumbrado a las alturas. En un acto desarrollado dentro del ámbito de la enseñanza privada, sin ningún papel, siquiera escrito con renglones torcidos, improvisó un discurso en el que no sabía muy bien qué decir y terminó animando a la educación privada a seguir «corriendo por delante de la escuela pública», para mantener esas «dos o tres líneas [de ventaja, centradas] en los idiomas, que es por lo que yo también tuve que llevar a mis hijos a un colegio privado para que pudieran cambiar de país sin notarlo mucho». Claro síntoma de que en cuestiones educativas algunos miembros del PSOE tienen lagunas. Por eso Revilla le acaba de hacer a Fernández Mañanes un Lopetegui en diferido, al comunicar que en el próximo gobierno ese negociado pasará a manos de consejero o consejera regionalistas. Vaya papeleta que van a tener los implicados en los futuros consejos de gobierno. El aire se podrá cortar con un cuchillo.

miércoles, 27 de junio de 2018

VERANO DE NORDESTE (27 de junio de 2018)


El Diario Montañés, 27 de junio de 2018

Mientras que los organizadores de fiestas y eventos deportivos se exprimen el seso para adaptarse a la exigente ley de espectáculos, los responsables del grupo Pitma organizaron el suyo en los campos del Sardinero sin ningún permiso, por esa creencia nuestra tan arraigada de que donde pago, cago. Fue de madrugada cuando los vecinos se quejaron del volumen de la música que perturbaba su descanso, y a eso de las dos de la mañana la policía desalojó del césped a los dos centenares de personas que celebraban una fiesta ibicenca, vestidos de blanco y con barra libre, que es como debe celebrarse toda fiesta que se precie. A esa misma hora sonó el despertador en la habitación de Revilla, que se levantó, vela en mano, para ver cómo quedaban las témporas y predecir el tiempo de todo el verano. ‘Fifty-fifty’, dijo nuestro presidente pitoniso, basándose en la sabiduría popular, cuyas predicciones a largo plazo pueden ser más certeras incluso –eso dicen– que las de la Agencia Estatal de Meteorología. (¿Para qué tantos estudios y tanto aparato de precisión, amigo Arteche, si con el calendario zaragozano y un cirio tendrías la solución a tus dudas?).
Venga como venga el verano recién estrenado, es seguro que traerá bajo el brazo un aumento en la ocupación laboral, por aquello de que el sector servicios necesita muchos servidores temporales, aunque mantengo la duda de que las nuevas contrataciones sirvan para disminuir el riesgo de pobreza de los hogares cántabros, que ha aumentado 2,3 puntos el último año. Con tal panorama no es de extrañar que los jóvenes retrasen la edad para ser padres y que la demografía se siga resintiendo año tras año. Al fin y al cabo algunos mantenemos que la mejor política demográfica que se puede hacer en un país es aquella que garantice un mercado laboral justo y estable.
Pero, mientras llega ese momento, nos prepararemos para vivir una estación con predominio del Nordeste –Revilla dixit–, que es, para el escritor alemán Hölderlin, «el más querido de los vientos, porque promete a los navegantes espíritu de fuego y buena travesía».

miércoles, 20 de junio de 2018

EN MODO FACEBOOK (20 de junio de 2018)


El Diario Montañés, 20 de junio de 2018

De todos es sabido que en Facebook ofrecemos la mejor cara. Es cierto que también la red suele llenarse de críticas y denuncias –me conmueven las imágenes de maltrato animal, tan en boga–, pero en lo tocante a las cuestiones personales, es como si la vida fuese una perpetua fiesta en la que sólo existe la alegría y la amistad. El buen rollo, vamos. Yo, lo confieso, también he quedado atrapado en la telaraña de los ‘selfies’ y las sonrisas y, por contra, oculto situaciones que no darían motivos de celebración (acabo de pagar, sin previo aviso, más de 2.000 euros a mi compañía eléctrica porque, a falta de personal que hiciera la lectura de los contadores, decidió cobrarme el consumo mínimo durante unos cuantos meses. Y el calambre de la puesta al día de los datos me ha dejado los pelos de punta y los bolsillos temblando. Cosas de una economía eléctrica que, paradójicamente, proporciona más sombras que luces).
También las redes sociales han atrapado a los políticos, conscientes de que gran parte del voto se mueve más por impulso ante opiniones rápidas sobre asuntos de actualidad que por un análisis concienzudo de los programas electorales. Y algunos han llevado esa sonrisa digital perpetua al resto de actividades de su vida pública. Un caso evidente es el de Pablo Zuloaga. Es difícil encontrar una foto suya en la prensa en la que no aparezca sonriente, como si los retos que tiene por delante fuesen «una pendiente que al patín invita». Y no digo yo que no sea de agradecer tanta alegría –los pesimistas no vemos la luz ni con las eléctricas–, pero también debe tener algún motivo de preocupación. Sin ir más lejos, en la consejería de Educación, que fue donde él intervino directamente, hay un problema muy grave con los educadores, y en el ayuntamiento de Bezana parece que algunos quieren ocupar el puesto de su partido, ahora que deja el bastón de mando de la alcaldía vacante.
Bienvenido sea su optimismo, en modo Facebook, si es señal de que todo lo tiene controlado. Si sólo es pose...

miércoles, 13 de junio de 2018

FIRMAS DE FERIA (13 de julio de 2018)


El Diario Montañés, 13 de julio de 2018

Este año Màxim Huerta no ha estado en la Feria del Libro de Madrid porque se lo ha impedido su recién estrenada ocupación ministerial, aunque los autores llamados mediáticos han seguido formando largas filas de seguidores fieles en espera de una dedicatoria: en nuestro país se da la paradoja de que quienes más libros firman son los escritores dudosos, y además suelen hacerlo para lectores ocasionales. Su ausencia no se notó mucho. Se hará más patente en las redes sociales, en las que participaba activamente mostrando sus opiniones con total libertad, pero sin medir el peligro de las banalidades de la «escritura bipulgar». Desde ese púlpito de las calenturas que es Twitter, el ahora ministro había atacado negociados que con su nueva responsabilidad le corresponde defender, y ha tenido que darse mucha prisa en rectificar –algo que sólo hacen los sabios y los oportunistas–. Màxim lo ha hecho con tal empeño que no será extraño que un día de estos lo veamos enfundado en un chandal por El Retiro, pese al desprecio que mostraba hacia el deporte en sus tuits preministeriales. En todo caso, quienes critican su nombramiento por ser colaborador de Ana Rosa en su programa rosa están equivocando el punto de mira. Habría que orientarlo hacia Pedro Sánchez y preguntarse si sus referencias culturales están en ese lado tan mediático o si ya conocía virtudes del nuevo ministro que los demás ignoramos. Démosle tiempo al tiempo.
El que sí estuvo en la feria fue Revilla, entregado a un público que lo reconoce y estima. La mayor parte de quienes paraban en la caseta del Gremio de Editores de Cantabria preguntaban por él, porque consideran inseparables su nombre y el de la comunidad. Pero Revilla no estaba allí. Tanto él como Màxim Huerta pertenecen, por la parte de Espasa, a la potente cuadra de autores del grupo Planeta, y eso es jugar en la primera división literaria. Aunque yo no pierdo la esperanza de que algún día publique con nosotros, al fin y a la postre también es socio de los equipos cántabros de segunda B. Todo se andará.

martes, 5 de junio de 2018

ES LA DEMOCRACIA (6 de junio de 2018)


El Diario Montañés, 6 de junio de 2018

Como la prensa deportiva tiene preferencias por ciertos clubes, hay prensa de la considerada «rigurosa» que se inclina sin reparos hacia determinadas tendencias políticas. Y más en estos tiempos en que las ediciones digitales le proporcionan voz a todo el mundo. Como consecuencia de ello, la opinión se funde con la información hasta que la frontera entre ambas resulta casi irreconocible.
Ahora, tras la moción de censura que ha logrado cambiar al gobierno –cumpliendo escrupulosamente los requisitos que marca la Constitución–, algunos medios nos trasladan la imagen catastrofista que ya dieron en 1979, cuando el PSOE y el PCE pactaron en las elecciones municipales para lograr las alcaldías en los municipios más importantes. ‘Vuelve el Frente Popular’, ‘Pactos de vergüenza’ o ‘España se rompe’ fueron los titulares que publicaron entonces periódicos tan involucionistas como ‘El Alcázar’, ‘El Heraldo Español’ o ‘El Imparcial’, y que esta semana han repetido otros más liberales casi al pie de la letra. También algún irresponsable portavoz político ha caído en esa misma tentación, llevando a la gente a posicionarse en las redes sociales con tal vehemencia que parece que cuarenta años de democracia no nos han servido para alcanzar la «libertad sin ira».
Miguel Ángel Revilla no ha ocultado nunca su simpatía por Pedro Sánchez y es de los que ha aplaudido el cambio. Parece que no le preocupa que De la Serna deje de ser ministro –con el peligro que puede tener Cantabria de perder las obras que había anunciado–, porque piensa que Fomento mantendrá las acciones, al tiempo que él se quita de delante las promesas que hacía su posible rival electoral cada semana. Además estima que la llegada del PSOE a la Moncloa puede facilitarle una comunicación que hasta ahora casi no existía. Ya se verá.
En todo caso –y es a donde quería llegar–, los acontecimientos políticos de esta semana han supuesto un absoluto ejercicio democrático. Que se podrá criticar, sí, pero que se debe respetar deportivamente, porque el juego de la democracia exige saber ganar y perder sin furia y sin violencia. Dos reflejos de la ira.

miércoles, 30 de mayo de 2018

UN ABRAZO DE DON JOSÉ (30 de mayo de 2018)


El Diario Montañés, 30 de mayo de 2018

He estado el fin de semana en el salón del cómic de Huelva, con Ángeles de la Gala y José Ramón Sánchez. Y en Huelva encontramos nuevos amigos, charlas interesantes y buena comida. (¡Ay, esas gambas inigualables!). Las gentes del noveno arte son muy acogedoras. Miguelanxo Prado, un gigante, me confesaba recientemente que él había transitado por la senda de la pintura, pero luego eligió el cómic porque en ese colectivo hay menos zancadillas, más espíritu de gremio. Puedo dar fe de ello.
El obispo de la diócesis onubense es don José Vilaplana. Cuando se enteró de nuestra presencia en la ciudad hizo un hueco en su agenda para saludarnos. Nos ofreció amena compañía, paz espiritual y conversación culta. Salvando todas las distancias, don José se parece a las gentes del cómic. Nos habló de sus tiempos cántabros con emotividad, pero sin añoranza –en el sentido etimológico (sin pena por la pérdida de algo muy querido)–, porque siempre ha estado conforme con sus destinos pastorales. «Cuando estaba en Santander, me preguntaban por Valencia, mi tierra; ahora, en Huelva, me preguntan por Santander. Y yo digo lo mismo: me encuentro bien allí donde puedo trabajar a gusto». En su despacho hay una escultura plateada del palacio de la Magdalena. Y un óleo de José Ramón Sánchez, que refleja la pasión de Cristo, cuelga en el pasillo del primer piso episcopal. Pequeñas huellas santanderinas. Como la pintura que representa al buen pastor, con una oveja al hombro, bajando de una barca con matrícula de Santander y dirigiéndose por el pantalán hacia otra con matrícula de Huelva. «Algunos me dicen que se ve claramente que la oveja descarriada era cántabra», comenta. «Acaso sea yo», le contesto.
Al despedirse, nos pide que transmitamos su abrazo a todos nuestros paisanos. La oportunidad que me ofrece esta columna semanal es inmejorable. Y, aunque oveja negra y alejada de su rebaño, no puedo fallarle a tal señor. Un gran pastor. Tiempo tendré la próxima semana de hablar de terceros carriles, calendarios escolares o dimisiones en el Servicio Cántabro de Salud. Esos bucles terrenales que nunca pierden actualidad.

miércoles, 23 de mayo de 2018

CON OTRA MIRADA (23 de mayo de 2018)


El Diario Montañés, 23 de mayo de 2018

Necesitamos reposo. El día a día nos engulle y nos obliga a mirar hacia adelante, cuando lo verdaderamente prudente es echar la vista atrás de vez en cuando, al menos en el momento en que sientes que los años que has vivido superan a los que te quedan por vivir. Es muy sano hacer una pausa. Yo suelo desconectar una vez al trimestre. Y no viajo a lugares lejanos y bulliciosos sino a pueblos escondidos de Cantabria, Palencia o Burgos, humildes en presencia pero pródigos en arte y naturaleza; milenarios y vertebradores históricos de una Iberia que algunos se empeñan en quebrar aguas abajo del Ebro. Y desde esa distancia, ante un gin tonic nocturno, veo las cosas con otra perspectiva.
Acaso esa tranquilidad es la que pretendían alcanzar Irene Montero y Pablo Iglesias en su futura vivienda, alejándola del mundanal ruido, pero se les fue la mano –consejos vendo, que para mí no tengo– y no midieron el peligro de tan magna inversión, carnaza para ciertos lobos acechantes del periodismo que todo lo convierten en lodo. Si Irene y Pablo hubieran mirado hacia atrás habrían aprendido de los tiempos remotos en los que Ana Belén y Víctor Manuel, comunistas entonces, sufrían ataques por no vivir bajo un puente, acordes con sus ideas políticas. Es esa vara de medir tan nuestra, tan española, que aprecia con mucha claridad los fuera de juego que se producen por la banda izquierda del campo político, porque suelen ser los más llamativos.
Por casa las cosas andan parecidas. Nadie quiere destacar por la cartera. El ministro y el presidente están a la greña para ver quién de los dos gana menos, algo que mola mucho en esta sociedad capitalista que, curiosamente, defiende con ardor la ética de la contención para que el dinero permanezca en el mismo lado.
Apuro el gin tonic. Desde la lucidez del último sorbo me digo que no envidio a los políticos. Su profesión, por culpa de unos cuantos, se ha hundido en el desprestigio. Y es una lástima porque, aunque no lo creamos, son necesarios. Al menos los buenos.

miércoles, 16 de mayo de 2018

SIN DESCANSO (16 de mayo de 2018)


El Diario Montañés, 16 de mayo de 2018

Antes de que las multinacionales cambiasen la situación, el séptimo día de la semana se dedicaba a descansar. Nos han contado que la cosa se puso en marcha cuando el Creador, pese a ser infatigable en esencia, paró tras ver finalizada su obra y sentirse satisfecho, si bien los más descreídos aducen que por aquellas fechas solamente pululaban por el paraíso Adán, Eva y los animales –ágrafos todos–, y que no había cronistas ni papeles que dieran fe de tal inacción. Sea o no verdad eso del parón celestial, lo cierto es que el ejemplo cundió, aunque ahora, además de las insaciables multinacionales, algunos políticos no respeten el descanso y aprovechen los domingos para presentar proyectos en pos del voto futuro.
Hasta donde alcanzan mis conocimientos, tal costumbre la inició Arzallus en las campas de Vasconia, acaso por añoranza de sus años jesuíticos, congregando multitudes en el día del Señor para su adoctrinamiento político. Fiel heredero suyo –salvando todas las distancias porque él tan sólo congrega a los medios de comunicación– es el ministro de Fomento, que cada fin de semana trata de seguir al pie de la letra el significado de la palabra fomentar en todas sus acepciones (1-promover, impulsar; 2-atizar; 3-aplicar paños empapados a una parte enferma), y lo mismo promueve un tren, que impulsa una autovía, que atiza a Revilla o le pone paños calientes a la crisis de las autopistas. Un trabajo agotador por la diversidad de los frentes que tiene que abarcar apretando.
Según hemos sabido, tampoco descansa la fotocopiadora de la Agrupación de Trabajadores Independientes de Valdecilla, que este año ha hecho una media cercana a las 500 copias diarias, incluyendo los domingos, hasta alcanzar las 163.000, «porque todo se imprime con doble copia en papel para su registro». Me diréis que es una máquina y que las máquinas no necesitan descanso. Pero debemos pensar que detrás de cada copia ha estado un trabajador apretando la tecla. Y, qué quieren que les diga, tener que hacerlo tantas veces me parece una forma de explotación. Sobre todo si es en domingo.

jueves, 10 de mayo de 2018

MARCHAS Y FUGAS (9 de mayo de 2018)


El Diario Montañés, 9 de mayo de 2018

Si no se me aplaude la gestión realizada, me voy, dijo el pasado miércoles Pérez Gil, gerente del Servicio Cántabro de Salud, algo que todavía está por ver (si le aplauden o no, y si se va). A su vez, Manuel Higuera, presidente de nuestro representativo en el fútbol de tercera, se acaba de ir tras confirmarse la práctica imposibilidad de que el Racing dispute las eliminatorias de ascenso. De nada sirvieron los fichajes en tropel ni la llegada de Pouso con su lenguaje militar de coños y joderes. Cuando no se puede, no se puede y además es imposible, dicen que dijeron ‘El Gallo’ o ‘Guerrita’, que en esto los expertos no son unánimes. Lo cierto es que aunque el partido de San Sebastián se vendió como una batalla, los nuestros apenas plantaron cara, para desesperación del sargento Pouso y disgusto de la hinchada, que afeó el escaso ardor guerrero de los jugadores a la hora de defender la camiseta. Queda patente que los equipos de mercenarios no suelen dar buenos resultados cuando se trata de luchar por los colores de un club.
Más que marcha, fue fuga masiva la que se produjo en el parque de Cabárceno en 2015, cuando se escaparon 80 ciervos y un oso, si bien el plantígrado no llegó a salir del perímetro de la instalación. La leona ‘Petra’ ya nos había dado un susto con anterioridad, y un hipopótamo se había colado en una cuadra del pueblo de Cabárceno para compartir el forraje con las vacas. Pensábamos entonces que las fugas eran algo natural, pero resulta que se producen porque el parque incumple la ley y no tiene cierre perimetral. Si además se añade que hay un informe demoledor del coordinador de servicios veterinarios sobre las condiciones insalubres que tienen los animales dentro de algunas instalaciones, la situación es muy delicada, porque peligra el buque insignia del turismo regional por falta de mantenimiento.
Malo es que tres pilares de nuestra sociedad –sanidad, fútbol y turismo– se tambaleen por lo que parece una mala gestión. Aunque, francamente, lo del fútbol me importa un bledo.

martes, 1 de mayo de 2018

UN GESTO 2 de mayo de 2018


El Diario Montañés, 2 de mayo de 2018

La semana ha estado cargada de noticias. A las ya habituales del espigón que no cesa –alfanje de piedra y lodo que hiere de muerte el paisaje–, del Metro-TUS que no carrula y de la turborrotonda que no descongestiona, se ha sumado ahora la sospecha de que por las contrataciones del Servicio Cántabro de Salud discurren aguas turbias que pueden estancar los desagües de las buenas prácticas. El Sindicato de Médicos le ha añadido más gasolina al fuego y ha denunciado, entre otras cosas, que los profesionales sanitarios están evaluados por un programa informático privado que tiene como objetivo último clasificarlos en buenos o malos según deriven a sus clientes al hospital o a casa y según prescriban tal o cual medicamento, siempre con la perspectiva de poner el ahorro por delante de la salud –lo mismo que están haciendo quienes viajan a Turquía para someterse a implantes capilares baratos, sin tener en cuenta que el ahorro en cuestiones de salud suele resultar muy caro–. Revilla, ante acusaciones tan graves, ha decidido coger al toro por los cuernos, ha encargado una investigación que desatasque el asunto y ha prometido que no le temblará el pulso a la hora de cortar cabezas.
Tampoco le tiembla cuando firma libros, pero el marketing editorial, quienes llevan su agenda, o él mismo –vaya usted a saber– han elegido hacerlo fuera de la feria del libro de Santander, lugar donde libreros y editores cántabros se encuentran con el público lector. Y no digo yo que el presidente no pueda dedicar sus obras donde le venga en gana, pero este año la casi coincidencia de fechas de firma y feria hace que la cosa pueda parecer un desprecio.
Una pena, porque con un gesto tan sencillo podría haber atraído público para darle ambiente a la carpa y vida a la facturación, algo que necesita mucho este mundo cultural en el que unos cuantos profesionales luchan para que las ideas –el alimento espiritual de las personas– sigan volando en las páginas de papel. Por eso los libros merecen tanta promoción como otras cosas del comer.

martes, 24 de abril de 2018

EL BURRO Y LA BAHÍA (25 de abril de 2018)


El Diario Montañés, 25 de abril de 2018

Feria del libro de Santander. Buen ambiente. Conversaciones distendidas y olor a tinta fresca. Este año ha trasladado su sede a la plaza de las farolas para captar el botín de alguno de los muchos visitantes exteriores del Centro homónimo. El libro será protagonista unos días, y eso es muy de agradecer por quienes nos dedicamos a su defensa durante todo el año. Hace calor en la carpa, pensada más para protegernos de la lluvia que para librarnos del bochorno veraniego de este fin de semana. Por eso en los recesos me acerco al edificio de las cerámicas enfermas y tomo un refresco bajo su voladizo, donde da la vuelta el aire, en la terraza que mira a la bahía, bella siempre pese a los ataques que sufre con asiduidad.
El PRC acaba de denunciar que Fomento tiene un plan secreto para rellenarla y ganar terreno en beneficio del puerto, y que por eso desde el ministerio se oponen frontalmente al proyecto de La Pasiega. El ministro De la Serna sólo ve allí un prado, «con un burro atado a una valla», circunstancia que achaca a la parálisis que sufre la región con los socios del bipartito. Me acompaña en la contemplación del «marco incomparable» alguien que conoce bien los entresijos parlamentarios. Me comenta que la postura punzante del ministro, una semana tras otra, se debe a que el sector dieguista del PP está haciendo lo que parece una huelga de brazos caídos y no presenta ninguna iniciativa parlamentaria contra el gobierno; de ese modo pretenden anular la gestión de Buruaga. De ahí la postura de Íñigo, forzado por las circunstancias a ejercer la oposición que no hace el sector díscolo de su partido. Es una hipótesis nada despreciable.
De regreso a la carpa consideramos humorísticamente la conveniencia de amarrar el burro de La Pasiega dentro de ella. Sería el lugar idóneo para que los políticos posasen junto al asno con el diploma de un máster en la mano. Si además dijeran «No seas como él: para triunfar hay que leer», tendríamos el mejor eslogan de la feria.

martes, 17 de abril de 2018

SANTANDER SATISFECHA (18 de abril de 2018)


El Diario Montañés, 18 de abril de 2018

Cuando regreso a Santander después de un viaje me invaden sentimientos contrapuestos. Por un lado, me gusta reencontrarme con un paisaje que forma parte de mi esencia, por otro, me atenaza la tristeza. «Vienes de Barcelona, donde creemos que está gestándose el fin del mundo por cuestiones de banderas –me dice un amigo–, y resulta que donde el mundo está llegando a su fin es aquí, pero no somos capaces de verlo porque también nos ciegan las banderas que cuelgan en nuestros balcones». El ambiente cosmopolita de las grandes ciudades, profuso en gentes que vitalizan sus arterias en un perpetuo fluir, se empobrece en la nuestra por una suerte de ensimismamiento melancólico que nos hace pasear una y otra vez por el entorno del paseo de Pereda, Castelar y la bahía –«como esto no hay nada»–. Y nos conformamos con la rutina contemplativa de la urbe, beatíficamente aburrida, sin otra actividad apenas que la de ese deambular cotidiano, tras haber leído la prensa en alguna cafetería. «Esto es paz. En verano se pone imposible con tanto turista. Ahora da gusto», decimos vanidosos, porque sólo nos acompaña la soledad primaveral. De vez en cuando alguna noticia sacude nuestra modorra: la piel del Centro Botín que se gangrena, el espigón que crece en la playa, el MetroTus y su carril que entorpecen más que ayudan, la victoria o la derrota del equipo de fútbol local en segunda B, el diseño bendecido de unos autobuses… «Cuando la presión de la ciudad me abruma, cojo el coche y me voy a Bilbao –insiste mi amigo–. Allí me cargo de oxígeno para soportar otra temporada la apnea santanderina». (Bilbao, tan cerca y a la vez tan lejos de nosotros, ha sabido darle una vuelta de tuerca a la ciudad y ha diseñado una metrópoli activa en lo laboral, a la vez que cultural, turística y moderna). Sé que es fácil criticar sin proponer nada. Pero urge resolver el problema de Santander que, de tan satisfecha, se nos está muriendo poco a poco. Algunos lo llaman gentrificación; otros, más precisos con el lenguaje, aburguesamiento. 

martes, 10 de abril de 2018

DISCREPANCIAS Y COINCIDENCIAS (11 de abril de 2018)


El Diario Montañés, 11 de abril de 2018

Semana de discrepancias políticas en lo económico. Según el PP, la esplendidez de los presupuestos nacionales para con nuestra región ha sido tal que los cántabros hemos tenido un subidón de bilirrubina de tan contentos, algo médicamente explicable porque las borracheras, en este caso de millones, pueden afectar al funcionamiento del hígado y con ello al aumento de esa sustancia. Sin embargo, el gobierno regional y algunos partidos de la oposición han visto la botella medio vacía, con escasa cantidad siquiera para achisparse. Y tienen la convicción de que su bilirrubina no se alterará, porque lo del gobierno central ha sido un brindis al sol.
Es habitual que a la hora de analizar los datos económicos no nos pongamos de acuerdo. No obstante, el consejero de industria acaba de apostar por la creación de un tercer carril en la autovía de Bilbao –algo en lo que coincide con el proyecto de ley de Presupuestos Generales– y por una conexión por tren que nos permita llegar a la capital vecina en 35 minutos, porque es ahí, en el Este, donde se está cociendo el bacalao y es importante llegar antes de que se enfríe el pil-pil. Una coincidencia puntual. Algo es algo.
Quienes coinciden plenamente en que las cuentas municipales no están nada claras son los partidos de la oposición en el ayuntamiento de Cayón. Comentándolo, me recordaba un amigo de la infancia lo que aprendimos en la escuela siendo niños, referido a que nombres y apellidos no tienen por qué identificarse con la calidad de las personas que los portan. Hay Calvos, decían los libros, con poblados cabellos, y Cabellos con la testa calva; rubios de apellido Moreno, y morenos de apellido Rubio. La lista continuaba con más ejemplos jocosos. Mi amigo mantenía que en el caso del ayuntamiento cayonés el nombre le venía pintiparado al alcalde –Gastón–, pues coincidía con el talante derrochador que le atribuyen. Tuve que aclararle que esa palabra no está recogida en el diccionario de la Real Academia. Pero la cosa tiene su gracia, me replicó. Discrepé, aunque en el fondo coincidía con su apreciación.

martes, 3 de abril de 2018

SEMANA DE PASIÓN (4 de abril de 2018)


El Diario Montañés, 4 de abril de 2018 ©DM

En nuestra insegura economía, la mejoría o el empeoramiento de los datos nunca son definitivos. Lo que hoy es bueno, mañana puede ser malo. Y viceversa. Sucede con las cifras del paro, inestables hasta la desesperación, por aquello de que cuando los puestos de trabajo son eventuales no es posible fijar nada, porque nada es definitivo. Hay estadísticas de empleo en las que un mes tenemos los mejores resultados de España y al mes siguiente los peores. Algo similar ha ocurrido con el turismo esta Semana Santa, cuando los datos en el parque de Cabárceno –un termómetro preciso– cambiaron de signo de un día para otro. El viernes se batió el récord de la década en cuanto a visitantes, pero el sábado apenas se alcanzó la mitad que el mismo día del año anterior. Lo que demuestra que la economía, cuando depende de la meteorología, es frágil, desvalida, y siempre está a la intemperie.
En defensa de tan menesterosa situación, Revilla se ha echado al monte para luchar en desigual combate contra los gigantes –en Peña Cabarga y en mangas de camisa, hay que tener mucho valor– y demostrar que los telediarios se equivocaban en sus predicciones meteorológicas. Mientras, en el gobierno de coalición que le está tocando sufrir, se le agigantaban los enanos. El último problema, hasta ahora, ha sido el caso de Joaquín Ruiz Sisniega, gerente de la Fundación Marqués de Valdecilla, que compatibilizaba tal gerencia con una pensión de incapacidad permanente total, a la postre incompatible. La ley contempla que un trabajo remunerado y una pensión sólo pueden coexistir si las funciones del trabajo no coinciden con las que dieron lugar a la incapacidad. Y en el caso de Ruiz Sisniega, según parece, eran tan similares que coincidían en todo.
En su particular semana de pasión, cuando regresó del monte, el presidente se encontró con el calvario del fuego amigo. Un sinvivir, sólo paliado con la satisfacción de ver publicado un nuevo libro en el que denuncia muchas cosas y defiende la virilidad de ‘Furaco’. Menos mal.

miércoles, 28 de marzo de 2018

CICLOGÉNESIS (28 de marzo de 2018)


El Diario Montañés, 28 de marzo de 2018

Las ciclogénesis no nos dejan ni a sol ni a sombra y nos hunden en la penumbra turística. Dicen los expertos que eran fenómenos más propios de otras latitudes –Inglaterra o Irlanda–, pero con el cambio climático han variado su deriva y ya son demasiado habituales por las nuestras. ‘Hugo’, la última en llegar, ha entrado en Cantabria volando tejas, tronzando árboles, encabritando al mar y dejando su huella de desolación en las reservas hoteleras –parece que sólo la capital aguanta el tipo–. Y por más que José Luis Arteche, el responsable de la Agencia Estatal de Meteorología Territorial, intentara edulcorar en una emisora local un pronóstico que sin duda conocía –Revilla debería estarle agradecido de que no desvelara el auténtico aspecto que presentaba la orina del enfermo, muy oscura por las borrascas–, no ha conseguido frenar la huida de un turismo que, pese a las sabias indicaciones de Esteban Ruiz, no sabe qué cosas hacer en Cantabria cuando llueve. Mal negocio el nuestro, con veraneantes que miran al cielo, acaso porque no tenemos mucho que ofrecerles bajo cubierta (¡cuánto envidio la oferta cultural de otras regiones que no tienen playas!).
Como nunca llueve a gusto de todos, la buena noticia es que las aguas del pantano del Ebro aumentan sin parar y ya superan en más de cien hectómetros cúbicos la medida máxima que alcanzaron en 2017. Con tales niveles no habrá problemas de abastecimiento para los fieles visitantes del verano. La mala, además de la caída del turismo, es que los pasos procesionales de Semana Santa quizás no puedan desfilar por las calles de nuestras ciudades, siempre abiertas para ellos en un encomiable ejercicio de respeto a las tradiciones cristianas, pese a que, según la Constitución, en nuestra heterogénea España ninguna confesión tiene carácter estatal.
Quizás el consejero de Turismo pensase que, en justa reciprocidad, la iglesia le iba a ceder sin mayores problemas el aparcamiento de Santo Toribio para celebrar el espectáculo profano de la clausura del Año Jubilar. Dio en piedra. No hay ciclogénesis que altere los principios fundamentales de esta institución milenaria. Aunque sea explosiva.

miércoles, 21 de marzo de 2018

AUTORIDAD (21 de marzo de 2018)


El Diario Montañés, 21 de marzo de 2018

Hubo el pasado domingo una entrevista en este periódico a Alejandro González, educador social en Torrelavega, que me puso los pelos de punta. Decía en ella que, en los grupos con los que él trabaja, quien a los doce años no ha probado la tríada de alcohol, drogas y sexo es tachado por los demás de mojigato y que la violencia machista es muy común entre esos jóvenes. De donde se desprende que esta juventud tecnológica, tan avanzada en otras cosas, en ciertos comportamientos está retrocediendo hacia hábitos del medievo.
Algunos de los que en su adolescencia jugaban los fines de semana al kinito –he tenido noticia reciente de este juego, aunque ya tiene entrada en la Wikipedia y celebra campeonatos del mundo– son ahora padres que tienen hijos en esa edad. Y no quiero decir que de aquellos polvos vengan estos lodos, porque la madurez personal también se construye sobre los errores juveniles, pero parece que el entorno familiar, desestructurado en unas ocasiones, permisivo en otras, no es el más adecuado y no sabe ponerle a los hijos las barreras que necesitan. «Mis padres no me quieren», le dijo uno de los chicos al educador social. «¿Por qué dices eso?», le inquirió éste. «Porque no me ponen límites».
Hemos dejado a la escuela toda la responsabilidad formativa y a menudo nos lavamos las manos en la parte que nos corresponde, que es la primordial. Por eso ponemos el grito en el cielo cuando hay vacaciones, porque no sabemos, no ya educar, sino siquiera convivir con nuestros hijos. Si la familia no asume que la tarea educativa es cosa suya y que debe trabajar conjunta y responsablemente con la escuela, estamos en la senda equivocada. También ayuda a educar la práctica de algún deporte, pero en ambos casos los padres deben colaborar codo con codo con educadores y entrenadores, y evitar ese error tan común de criticar su papel.
Yo lo tengo claro: en mi familia y en el club deportivo que presido desde hace diez años, en lo concerniente a exigir buen comportamiento, soy el demócrata más autoritario.

miércoles, 14 de marzo de 2018

ESCOLLERAS (14 de marzo de 2018)


El Diario Montañés, 14 de marzo de 2018

Pintar escolleras sobre el papel no tiene impacto ambiental, pero llevarlas a la práctica ya es otro cantar. Las finas líneas que traza el rotulador en el diseño se empastan en la realidad cuando se transforman en ásperos pedruscos, como acabamos de comprobar en nuestra bahía, tan bella que no necesita la cirugía que le están aplicando a su pesar y al de muchos de nosotros. Y todo para que en un futuro próximo fallen esas barreras de prevención, porque a la naturaleza –Francis Bacon lo dijo– sólo se la vence obedeciéndola, y no hay espigones que valgan para detener el movimiento de las arenas si se desata la fuerza del mar enfurecido. El cambio climático ya está aquí para darle la razón a Bacon, como demuestran las borrascas profundas de nombres humanos que entran en la península ibérica, como Perico por su casa, en forma de ciclones. Ana, Bruno, Carmen, David, Emma y Félix han sido hasta ahora los primeros visitantes dañinos que hemos tenido sin que los hayamos invitado a la fiesta, pero habrá más hasta que llegue Wiam, el último de los previstos.
Todo este debate sobre la utilidad de ciertas obras nos debería llevar a preguntarnos si los peritos en la materia son independientes en su asesoría técnica, porque es posible que también esta vez fallen, como no atinaron con el fabuloso diseño del MetroTUS y su carril único, sus transbordos y sus intercambiadores a la intemperie.
Cada escollera tiene un punto débil, y no hay ninguna que pueda contener a un mar cargado de razones. Por eso la pasada semana la ola humana que pedía la igualdad de derechos de las mujeres superó el muro de desprecio que habían levantado los inmovilistas. Luego, ante el éxito de la convocatoria, ellos mismos intentaron encabezar la causa luciendo al día siguiente un lazo morado. Un atrevimiento oportunista, propio de personas que no tienen sentido alguno de la dignidad ni de la vergüenza.
Nuestra democracia, en los próximos comicios, debería dar muestra de responsabilidad y levantar, con una escollera de votos, la barrera que rechace tal cinismo.

martes, 6 de marzo de 2018

PENSIONES (7 de marzo de 2018)


El Diario Montañés, 7 de marzo de 2018

La jubilación puede que no sea tan jubilosa en los tiempos que se avecinan. A quienes estamos llegando al último tramo de nuestras vidas laborales nos dicen que peligra el único plan que teníamos e incluso nos culpan indirectamente de nuestra falta de previsión. Y a los jóvenes, directamente les auguran un futuro sin el colchón –si no viscoelástico, siquiera de espuma– de las pensiones.
Los grandes pensadores del sistema –algunos de ellos gozando ya de retiros millonarios–, proponen que alarguemos nuestra vida laboral y que sigamos al pie del cañón mientras el cuerpo aguante, porque el problema es que desde que nos jubilamos tenemos tanta esperanza de vida por delante que no la cubrimos con las cotizaciones que dejamos atrás. Y eso, dicen, no puede ser, porque así agotamos cualquier perspectiva de futuro sostenible. A los que empiezan en el mercado laboral les recomiendan que no sean manirrotos y se hagan un plan privado de pensiones, aunque la mayor parte de ellos, con trabajo precario y sueldos pobres, el único plan que tienen es llegar a fin de mes, en el mejor de los casos sin deberle nada a nadie y casi siempre ayudados por algún familiar pensionista. (Cómo estará nuestra economía si quienes han paliado los efectos más perversos de la crisis, manteniendo con su ayuda económica a hijos y nietos, han sido nuestros jubilados, y resulta que el 54% de ellos no alcanzan en Cantabria los 1.000 euros mensuales, y casi el 18% no llega a los 684 que marcan la línea de la pobreza).
La insoportable dejadez de nuestros gobernantes ha aplazado el problema de las pensiones hasta que se han visto con la soga al cuello de las manifestaciones de los jubilados. La solución no es fácil, pero oídas las declaraciones del gobernador del banco de España no es descabellado pensar que se nos pida solidaridad para morirnos en el momento que más le convenga al sistema, y de forma sana, sin excesivos gastos sanitarios para que no quiebre la Seguridad Social. Y, dicho sea con ironía, una ley de eutanasia activa también ayudaría mucho.

miércoles, 28 de febrero de 2018

HOMO NEANDERTHALIS (28 de febrero de 2018)


El Diario Montañés, 28 de febrero de 2018

Parece que se confirma lo que algunos sospechábamos: el Homo Neanderthalis ha pintado en la prehistoria más de lo que le atribuían los estudiosos del tema, y además tenía la inteligencia desarrollada para las representaciones simbólicas, que son una de las primeras manifestaciones del arte. Es decir, que ha pintado doblemente. Los cántabros nos hemos puesto muy contentos porque sus señales artísticas han quedado plasmadas en las paredes de La Pasiega, en Puente Viesgo, una prueba más de que nuestra región es infinita en riqueza rupestre.
Aquellos lejanos vecinos, con los que según parece llegamos a intimar en algún momento (casi un 3% de sus genes navegan por nuestro ADN), están siendo ahora reivindicados y nos enfrentan a la duda de cómo y por qué desaparecieron tras miles de años de convivencia. Ojalá no se confirme nunca que nuestra raza se levantó sobre su exterminio.
Sea como fuere, ante la noticia de tales hallazgos algunos responsables políticos han comenzado a mostrar su entusiasmo y, aunque España no ha dado ni un euro para la investigación que ha hecho posible los descubrimientos («cero euros», dice textualmente Marcos García, uno de los investigadores), ya se están situando para quedar bien colocados en la foto, no en vano el oportunismo es una de las claves del éxito como especie del Homo Sapiens Sapiens.
Últimamente, sin embargo, estamos dando muestras de que quizás seamos menos sabios de lo que suponemos –o que no lo somos con esa redundante soberbia del ‘sapiens sapiens’–. Lo revelan los recortes en la libertad de expresión y el preocupante regreso de la censura, que han supuesto un retroceso hasta costumbres que creíamos superadas pero que siguen muy arraigadas en nuestra cadena cromosómica, herencia natural de un tiempo en que los jefes de la tribu mantenían su poder sobre el grupo con la fuerza, el temor y el control rígido.
Es una lástima que en nuestro genoma sólo haya un 3% de herencia neanderthal, porque con un porcentaje más elevado quizás nos hubiese ido mejor. Con los otros genes ya sabemos hasta dónde y cómo hemos llegado.

miércoles, 21 de febrero de 2018

SENTIR LOS COLORES (21 de febrero de 2018)

El Diario Montañés, 21 de febrero de 2018

Nos decía el sabio Antonio Alcoba Muñoz, en sus magistrales clases de Pedagogía, que al ser humano le mueven tres impulsos fundamentales: las creencias, las preferencias y las ideas. Y sólo las creencias –«un supuesto en el que estás y no te cuestionas»– suelen permanecer inalteradas en el tiempo. Todo lo demás es cambiante, de ahí los gestos de esos futbolistas que besan el escudo del club que los acoge, y que repiten luego sin pudor por cuantos clubes transitan a lo largo de su trayectoria deportiva. Más que los colores de la camiseta sienten el color del dinero, sin salirles los colores; nuevos mercenarios de una sociedad que plantea el juego como si se tratase de una batalla en la que para derrotar al enemigo hay que tener a los mejores gladiadores de tu parte. El signo de un tiempo mercantilista que antepone la cartera a la cantera en casi todas las facetas.
Esta situación estaba ya muy extendida en el ámbito político, pero ahora puede alcanzar categoría de epidemia en nuestro entorno regional. Como quiera que las ideas de ciertos personajes no tienen más sustento que el del beneficio personal, y ante la amenaza de tiempos de sombras para el PP, algunos pueden estar empezando a meditar su particular mudanza hacia otras posiciones que en el papel de las encuestas pintan con mejor color. Por eso el PP cántabro debería asegurarse por todos los medios la fidelidad de los suyos cuanto antes, no sea que haya más de uno que se apunte a esa frase que atribuimos a Groucho Marx: «Estos son mis principios. Si no les gustan, tengo otros». Y, a río revuelto, principios de Ciudadanos.
En estos tiempos de zozobra preveo movimientos arquitectónicos en nuestros políticos. Me explico. La arquitectura regional, muy sabia, orienta las solanas hacia el sol que más calienta, comúnmente el del mediodía. El resto, la umbría, es una parte mucho más difícil de caldear y menos vividera. Alguno, con tales preceptos, ‘qual piuma al vento’, ha mudado el pensamiento hacia su particular sol naranja. Igual se quema.

miércoles, 14 de febrero de 2018

GESTOS Y GESTAS (14 de febrero de 2018)


El Diario Montañés, 14 de febrero de 2018

En pleno temporal de frío y nieve, con las carreteras al borde del cierre, la guardia civil de tráfico ha mostrado su preocupación porque algunos conductores –más de los deseables, según parece–, además de no llevar cadenas, tenían los neumáticos casi lisos. En realidad, la noticia no debería sorprendernos si tenemos en cuenta cómo están las economías familiares en nuestro país. Cuando alguien no puede cubrir sus necesidades básicas, un cambio de neumáticos representa un contratiempo importante, de ahí que la goma se estire al límite. Supongo que la guardia civil de tráfico también sea consciente de que la administración, aunque no deja de repetir que lo peor de esta crisis ya pasó, tiene descuidadas las carreteras por falta de mantenimiento y sigue con las autovías sumidas en la oscuridad, incluso en las intersecciones más peligrosas. Y ese desgaste y esa falta de luz también inciden en la siniestralidad. Son restos de un oscuro naufragio que a la mayoría nos ha hecho más pobres y nos tiene con el agua al cuello.
No fue el agua, sino el fuego, el causante de la destrucción de unos cuantos miles de libros en el MAS, que, pasado el tiempo, a nadie parece haberle importado –las expresiones «papel mojado» y «papel volatilizado» se suelen utilizar como imágenes literarias de la indiferencia–. Las obras de arte, que por fortuna no sufrieron deterioro, han sido ahora debidamente catalogadas para su embalaje, y han pasado a formar parte de un museo fantasma, momificado, a temperatura controlada. Todo muy aseado.
Tras el incendio del MAS, las obras, que ya duraban un año, se inician de nuevo desde el punto cero, sin proyecto ni fecha de finalización previstos. Pero, como al personal hay que mantenerle entretenido con algo, todo este obligado proceso de conservación y cuidados se quiere vender, con un muy estudiado gesto, como una gesta, para satisfacción de quienes proclaman el no sexismo en el lenguaje. Aunque para gestas, si bien temerarias, las de esos conductores que se lanzan por necesidad a los caminos nevados con los neumáticos al límite. Y sin descomponer el gesto.

miércoles, 7 de febrero de 2018

¿CUÁNTO TE APUESTAS? (7 de febrero de 2018)


El Diario Montañés, 7 de febrero de 2018

Las casas de apuestas ‘on line’ están de moda. Uno escucha la radio o ve un partido por la televisión y siempre hay anuncios que incitan a jugar; incluso adelantan el dinero para que superes las dificultades de la primera vez. Actúan como los camellos con la droga, porque tienen comprobado que quien prueba repite, y la repetición fomenta la adicción, que es la base del negocio. Se apuesta por todo. En fútbol se juega dinero no sólo por el resultado final, sino por adivinar quién será el autor del primero o del último de los goles, o por el número de tarjetas que mostrará el árbitro, o por el color de las mismas... Las posibilidades son casi infinitas.
Nunca he tenido la debilidad de apostar habiendo dinero por medio, un problema que es muy serio, pues, según Jugadores Anónimos –que de esto saben mucho–, «la ludopatía es una enfermedad que hace de tu vida una mentira y puede acabar en el suicidio». Sin quitarle importancia a un asunto que la tiene, y mucha, debo reconocer que hay algún tipo de apuesta que sí me gustaría plantearles a ustedes, aunque fuera sin jugarnos nada. Son apuestas saludables, porque nos mantendrían alerta ante los vendedores de humo. Incluso tendrían más importancia para nuestra sociedad que un resultado de fútbol o el minuto en que un jugador meterá su gol. ¿Les parece bien? Pues, vamos allá:
Podíamos empezar apostando si el ministro de Fomento hará o no finalmente el túnel de Saltacaballo. Luego, apostaríamos sobre la fecha en que se construirá el tercer carril de la autovía Santander-Torrelavega. También podíamos jugárnosla sobre si la reforma de las vías de acceso a Santander se comenzará estando próximas las elecciones. O si se resolverá en esta legislatura la sede del MUPAC. O si se levantará el MAS de sus cenizas. O si llegaremos a ver algún día el tren rápido en Cantabria. O si llegará a funcionar el MetroTUS satisfactoriamente. O...
Desde luego, si las casas de apuestas lo descubren, en el juego de las promesas políticas tendrían un filón. 

miércoles, 31 de enero de 2018

ÍÑIGO Y LA ENGAÑA (31 de enero de 2018)


El Diario Montañés, 31 de enero de 2018

Siento debilidad por De la Serna. Hace años, en una conversación distendida, le pedí que diera un paso adelante para traer a Cantabria una derecha más civilizada que la de Diego. Entonces soltó una carcajada franca. No creo que ahora le haya producido tanta gracia la propuesta envenenada que le ha hecho el propio Diego, retándole a ser el candidato en las próximas elecciones –pasando por encima de Buruaga– para que las pierda al frente de un partido que él ya se ha encargado de partir en dos. Por eso Íñigo ha dicho que le aparten ese cáliz. Además, se encuentra a gusto como ministro. Y deja buena imagen por doquier: el expolítico ilicitano Joan Antoni Oltra dice que Íñigo es un fenómeno. «A todos atiende. A todos promete soluciones. Anuncia estudios informativos, anteproyectos, proyectos y lo que haga falta. De dónde saldrá el dinero y los plazos de ejecución, es pedir mucho, hay que tener fe y esperanza. En todo caso, será en los próximos años. Así nadie podrá decir que le engaña». Magnífico retrato del seductor infográfico.
También viene asiduamente a Cantabria, rey mago de los suyos, con proyectos bajo el brazo. Pero reparte carbón cuando se trata de sacar adelante las ideas del gobierno regional. Ahora acaba de manifestar que reabrir el túnel de La Engaña no le seduce, porque introducirse en la oscuridad, sin escuchar a los pajarillos, más que un atractivo es un suplicio. Y yo, que he pasado dos veces por ese extraordinario suplicio, no estoy en absoluto de acuerdo. De los pájaros disfruté afuera, pero en el interior sentí indignación ante una obra imponente que la estupidez humana ha declarado inservible.
Te invito, Íñigo, a que atravesemos juntos el túnel de La Engaña. Dentro no hay pájaros, cierto. Ni circulan trenes por su trazado inútil, como quizá tampoco pase nunca por Cantabria el AVE que nos prometieron tantos responsables políticos. Si me acompañas, intentaré convencerte para que te saques alguna infografía de la chistera. Luego, incluso, se puede adornar con pajarillos. Y si presentas el proyecto con presupuesto y fecha claros, se produciría la gran paradoja: tú, el gran embaucador, le pondrías fin al engaño de La Engaña.

miércoles, 24 de enero de 2018

GORILA ENFADADO (24 de enero de 2018)


El Diario Montañés, 23 de enero de 2018

El gorila de Fitur estaba enfadado. No sólo porque quería estar en Cabárceno, sino porque se ha enterado de que el 65% de los cántabros en edad de merecer no desean tener hijos, o tienen menos de los que les gustaría, porque resultan muy caros. Y el 49,5% no se plantean tenerlos porque son pesimistas ante el futuro. Y eso, al gorila, que es un animal inteligente, le preocupa, porque los cántabros, si siguen así, pueden estar como su especie al borde de la extinción.
El simio gigante de cartón-piedra intuye que su figura promocional en la feria del turismo no va a salvar esta situación, aunque algo puede ayudar, porque el buen turismo es oro molido. Pero no comprende que se haya recibido a los visitantes del stand regional «con ostras y champán», como cantaba Krahe, que luego añadía, «bueno, quizás exagero, pero algo muy bueno». Y no porque no sea buena la ocurrencia, pero estima que en ocasiones, acomplejados de provincianismo, nos pasamos con las sofisticaciones, y que mejor hubiese sido ofrecer una degustación de algo más nuestro, cocido montañés o lebaniego o una olla ferroviaria... –no todos los días nos desayunamos con ostras–; pero, claro, esos productos son estrellas populares y no tienen estrellas Michelín, que son las que molan, y el único humo que despiden es el del calor de la cocción, no el químico.
En ocasiones, piensa el gorila –los gorilas rumian mucho las cosas, no crean–, los complejos nos hacen renunciar a lo nuestro y entonces sí que quedamos como paletos. (¿No hicimos un ejercicio de paletismo cuando en la reciente gala de las letras de Santander –tan españoles nosotros– todas las canciones fueron interpretadas en inglés? Aunque, menos mal, en inglés original, no traducido por el ‘translate.google’).
Don Marcelino le aconsejaba a Pereda que se hiciese más local para ser más universal. Ajeno a tal consejo, este gobierno regionalsocialista no ha querido incluir –dicen que de momento– las mascaradas como Bien de Interés Cultural. Esto también ha enfadado al gorila, porque cree que, además de perder población, estamos perdiendo identidad.

miércoles, 17 de enero de 2018

DEPORTISTAS DE TERCERA (17 de enero de 2018)


El Diario Montañés, 17 de enero de 2018

Juegan en Segunda B, la tercera división de siempre. No son héroes, aunque por el relato extendido de sus hazañas en los medios puedan parecerlo. Mucha literatura adorna sus peripecias o incide en sus fracasos. Un dolor, una molestia, una lesión, todo es noticia. Lástima que ellos no tengan tiempo apenas para leer o escuchar, ocupados como están en su profesión, de entrenamiento diario y sacrificio ejemplar. Una actividad que parece imposible de conciliar con otras zarandajas.
Juegan en Segunda B, y cada semana apenas mil sufridos espectadores van a observar sus evoluciones. Es una suerte de masoquismo, una apuesta por el aburrimiento garantizado, con los sonidos del balón de fondo, multiplicados por el eco triste de las gradas casi vacías. Abajo, en el césped, deambulan como ejemplo vivo de un proyecto que se ha degradado, porque todo se degrada cuando no se cuida. («Aprended, flores, en mí / lo que va de ayer a hoy / que ayer maravilla fui / y sombra mía aun no soy»). Pero no queremos aprender y nos empeñamos en seguir apuntalando con fichajes un proyecto fallido, cuando lo más sensato puede ser pararse y empezar de cero, y regresar a la cantera, a los orígenes. Pero no. Juegan en Segunda B y quieren ascender a la otra Segunda para estar más cerca de la Primera y de sus contratos millonarios.
Aunque de momento no están bien clasificados en esa categoría tercera, imitan los gestos de los ídolos, se cortan el pelo a su manera y quieren tener coches como los suyos, máxima aspiración de cualquier futbolista que se precie. Y lucen llamativos tatuajes, como antaño los lucían marineros y piratas.
Conozco a otros deportistas que tienen tatuados, muy discretos, cinco aros, para mostrar el orgullo de haber participado en alguna olimpiada (María Pelaéz Navarrete estuvo en cinco. Busquen en Google). Pero no son futbolistas. Ni tienen sus sueldos, ni su cobertura mediática. Y es una pena porque, si alguien se interesara por ellos, están sobradamente preparados para transmitir a los jóvenes actitudes ejemplares.
Lo decía Josep Maria Beá: «Cosa rara el Universo».

miércoles, 10 de enero de 2018

EMPRESARIOS O POLÍTICOS (10 de enero de 2018)

                                                                ©El Diario Montañés

El Diario Montañés, 10 de enero de 2018

Hay noticias que uno debe leer varias veces para comprobar que no se ha equivocado. «Dos de cada tres nuevos asalariados ganan una media de 1.900 euros al año», decía un reciente titular de prensa. Otro titular recogía las palabras del presidente de CEOE, Lorenzo Vidal de la Peña, pidiendo el adelanto electoral ante la inoperancia del Gobierno regional, y anunciando que la organización empresarial que preside iba a encargar la redacción de un plan estratégico para los próximos doce años.
Algunos políticos han aceptado el órdago del empresario que juega a ser político, y han comenzado a utilizar la tribuna de este periódico para publicar escritos de tinte electoralista. Revilla llamó trilero a Montoro, e Íñigo de la Serna salió en defensa del ministro diciendo que tanta reiteración de la mentira «no puede ocultar una realidad indiscutible», en alusión a la parálisis del gobierno y a las obras que su ministerio tiene previsto realizar en Cantabria. Al día siguiente, Félix Álvarez publicaba otro artículo diciendo que el presidente ya tiene todo el pescado vendido y no va a hacer nada hasta las elecciones, ahondando en las ideas de Lorenzo Vidal. No cabe duda de que el empresario ha abierto la caja de los truenos. Pero me parece a mí que la oposición habla con la boca pequeña, porque si Revilla optara por adelantar las elecciones, tal y como tienen sus negociados, puede caerles la tormenta encima.
Tengo pocas certezas, pero en este asunto me aferro a una: no imagino al presidente de los empresarios cántabros cambiando la orientación económica en lo referente a los salarios, que ahí sí puede tener mano. Pero no me hagan mucho caso. Es posible que mi pensamiento esté trasnochado y su plan estratégico pase por una revisión salarial al alza y no se ciña a las pocas iniciativas que le supongo: apostar por la renovación del parque automovilístico –con planes de ayudas públicas– e impulsar la construcción –modelos de una economía que nos abocó a esta crisis–, aderezado todo con buenas palabras sobre inversión en I+D+i, que siempre quedan bien.
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