miércoles, 20 de junio de 2018

EN MODO FACEBOOK (20 de junio de 2018)


El Diario Montañés, 20 de junio de 2018

De todos es sabido que en Facebook ofrecemos la mejor cara. Es cierto que también la red suele llenarse de críticas y denuncias –me conmueven las imágenes de maltrato animal, tan en boga–, pero en lo tocante a las cuestiones personales, es como si la vida fuese una perpetua fiesta en la que sólo existe la alegría y la amistad. El buen rollo, vamos. Yo, lo confieso, también he quedado atrapado en la telaraña de los ‘selfies’ y las sonrisas y, por contra, oculto situaciones que no darían motivos de celebración (acabo de pagar, sin previo aviso, más de 2.000 euros a mi compañía eléctrica porque, a falta de personal que hiciera la lectura de los contadores, decidió cobrarme el consumo mínimo durante unos cuantos meses. Y el calambre de la puesta al día de los datos me ha dejado los pelos de punta y los bolsillos temblando. Cosas de una economía eléctrica que, paradójicamente, proporciona más sombras que luces).
También las redes sociales han atrapado a los políticos, conscientes de que gran parte del voto se mueve más por impulso ante opiniones rápidas sobre asuntos de actualidad que por un análisis concienzudo de los programas electorales. Y algunos han llevado esa sonrisa digital perpetua al resto de actividades de su vida pública. Un caso evidente es el de Pablo Zuloaga. Es difícil encontrar una foto suya en la prensa en la que no aparezca sonriente, como si los retos que tiene por delante fuesen «una pendiente que al patín invita». Y no digo yo que no sea de agradecer tanta alegría –los pesimistas no vemos la luz ni con las eléctricas–, pero también debe tener algún motivo de preocupación. Sin ir más lejos, en la consejería de Educación, que fue donde él intervino directamente, hay un problema muy grave con los educadores, y en el ayuntamiento de Bezana parece que algunos quieren ocupar el puesto de su partido, ahora que deja el bastón de mando de la alcaldía vacante.
Bienvenido sea su optimismo, en modo Facebook, si es señal de que todo lo tiene controlado. Si sólo es pose...

miércoles, 13 de junio de 2018

FIRMAS DE FERIA (13 de julio de 2018)


El Diario Montañés, 13 de julio de 2018

Este año Màxim Huerta no ha estado en la Feria del Libro de Madrid porque se lo ha impedido su recién estrenada ocupación ministerial, aunque los autores llamados mediáticos han seguido formando largas filas de seguidores fieles en espera de una dedicatoria: en nuestro país se da la paradoja de que quienes más libros firman son los escritores dudosos, y además suelen hacerlo para lectores ocasionales. Su ausencia no se notó mucho. Se hará más patente en las redes sociales, en las que participaba activamente mostrando sus opiniones con total libertad, pero sin medir el peligro de las banalidades de la «escritura bipulgar». Desde ese púlpito de las calenturas que es Twitter, el ahora ministro había atacado negociados que con su nueva responsabilidad le corresponde defender, y ha tenido que darse mucha prisa en rectificar –algo que sólo hacen los sabios y los oportunistas–. Màxim lo ha hecho con tal empeño que no será extraño que un día de estos lo veamos enfundado en un chandal por El Retiro, pese al desprecio que mostraba hacia el deporte en sus tuits preministeriales. En todo caso, quienes critican su nombramiento por ser colaborador de Ana Rosa en su programa rosa están equivocando el punto de mira. Habría que orientarlo hacia Pedro Sánchez y preguntarse si sus referencias culturales están en ese lado tan mediático o si ya conocía virtudes del nuevo ministro que los demás ignoramos. Démosle tiempo al tiempo.
El que sí estuvo en la feria fue Revilla, entregado a un público que lo reconoce y estima. La mayor parte de quienes paraban en la caseta del Gremio de Editores de Cantabria preguntaban por él, porque consideran inseparables su nombre y el de la comunidad. Pero Revilla no estaba allí. Tanto él como Màxim Huerta pertenecen, por la parte de Espasa, a la potente cuadra de autores del grupo Planeta, y eso es jugar en la primera división literaria. Aunque yo no pierdo la esperanza de que algún día publique con nosotros, al fin y a la postre también es socio de los equipos cántabros de segunda B. Todo se andará.

martes, 5 de junio de 2018

ES LA DEMOCRACIA (6 de junio de 2018)


El Diario Montañés, 6 de junio de 2018

Como la prensa deportiva tiene preferencias por ciertos clubes, hay prensa de la considerada «rigurosa» que se inclina sin reparos hacia determinadas tendencias políticas. Y más en estos tiempos en que las ediciones digitales le proporcionan voz a todo el mundo. Como consecuencia de ello, la opinión se funde con la información hasta que la frontera entre ambas resulta casi irreconocible.
Ahora, tras la moción de censura que ha logrado cambiar al gobierno –cumpliendo escrupulosamente los requisitos que marca la Constitución–, algunos medios nos trasladan la imagen catastrofista que ya dieron en 1979, cuando el PSOE y el PCE pactaron en las elecciones municipales para lograr las alcaldías en los municipios más importantes. ‘Vuelve el Frente Popular’, ‘Pactos de vergüenza’ o ‘España se rompe’ fueron los titulares que publicaron entonces periódicos tan involucionistas como ‘El Alcázar’, ‘El Heraldo Español’ o ‘El Imparcial’, y que esta semana han repetido otros más liberales casi al pie de la letra. También algún irresponsable portavoz político ha caído en esa misma tentación, llevando a la gente a posicionarse en las redes sociales con tal vehemencia que parece que cuarenta años de democracia no nos han servido para alcanzar la «libertad sin ira».
Miguel Ángel Revilla no ha ocultado nunca su simpatía por Pedro Sánchez y es de los que ha aplaudido el cambio. Parece que no le preocupa que De la Serna deje de ser ministro –con el peligro que puede tener Cantabria de perder las obras que había anunciado–, porque piensa que Fomento mantendrá las acciones, al tiempo que él se quita de delante las promesas que hacía su posible rival electoral cada semana. Además estima que la llegada del PSOE a la Moncloa puede facilitarle una comunicación que hasta ahora casi no existía. Ya se verá.
En todo caso –y es a donde quería llegar–, los acontecimientos políticos de esta semana han supuesto un absoluto ejercicio democrático. Que se podrá criticar, sí, pero que se debe respetar deportivamente, porque el juego de la democracia exige saber ganar y perder sin furia y sin violencia. Dos reflejos de la ira.

miércoles, 30 de mayo de 2018

UN ABRAZO DE DON JOSÉ (30 de mayo de 2018)


El Diario Montañés, 30 de mayo de 2018

He estado el fin de semana en el salón del cómic de Huelva, con Ángeles de la Gala y José Ramón Sánchez. Y en Huelva encontramos nuevos amigos, charlas interesantes y buena comida. (¡Ay, esas gambas inigualables!). Las gentes del noveno arte son muy acogedoras. Miguelanxo Prado, un gigante, me confesaba recientemente que él había transitado por la senda de la pintura, pero luego eligió el cómic porque en ese colectivo hay menos zancadillas, más espíritu de gremio. Puedo dar fe de ello.
El obispo de la diócesis onubense es don José Vilaplana. Cuando se enteró de nuestra presencia en la ciudad hizo un hueco en su agenda para saludarnos. Nos ofreció amena compañía, paz espiritual y conversación culta. Salvando todas las distancias, don José se parece a las gentes del cómic. Nos habló de sus tiempos cántabros con emotividad, pero sin añoranza –en el sentido etimológico (sin pena por la pérdida de algo muy querido)–, porque siempre ha estado conforme con sus destinos pastorales. «Cuando estaba en Santander, me preguntaban por Valencia, mi tierra; ahora, en Huelva, me preguntan por Santander. Y yo digo lo mismo: me encuentro bien allí donde puedo trabajar a gusto». En su despacho hay una escultura plateada del palacio de la Magdalena. Y un óleo de José Ramón Sánchez, que refleja la pasión de Cristo, cuelga en el pasillo del primer piso episcopal. Pequeñas huellas santanderinas. Como la pintura que representa al buen pastor, con una oveja al hombro, bajando de una barca con matrícula de Santander y dirigiéndose por el pantalán hacia otra con matrícula de Huelva. «Algunos me dicen que se ve claramente que la oveja descarriada era cántabra», comenta. «Acaso sea yo», le contesto.
Al despedirse, nos pide que transmitamos su abrazo a todos nuestros paisanos. La oportunidad que me ofrece esta columna semanal es inmejorable. Y, aunque oveja negra y alejada de su rebaño, no puedo fallarle a tal señor. Un gran pastor. Tiempo tendré la próxima semana de hablar de terceros carriles, calendarios escolares o dimisiones en el Servicio Cántabro de Salud. Esos bucles terrenales que nunca pierden actualidad.

miércoles, 23 de mayo de 2018

CON OTRA MIRADA (23 de mayo de 2018)


El Diario Montañés, 23 de mayo de 2018

Necesitamos reposo. El día a día nos engulle y nos obliga a mirar hacia adelante, cuando lo verdaderamente prudente es echar la vista atrás de vez en cuando, al menos en el momento en que sientes que los años que has vivido superan a los que te quedan por vivir. Es muy sano hacer una pausa. Yo suelo desconectar una vez al trimestre. Y no viajo a lugares lejanos y bulliciosos sino a pueblos escondidos de Cantabria, Palencia o Burgos, humildes en presencia pero pródigos en arte y naturaleza; milenarios y vertebradores históricos de una Iberia que algunos se empeñan en quebrar aguas abajo del Ebro. Y desde esa distancia, ante un gin tonic nocturno, veo las cosas con otra perspectiva.
Acaso esa tranquilidad es la que pretendían alcanzar Irene Montero y Pablo Iglesias en su futura vivienda, alejándola del mundanal ruido, pero se les fue la mano –consejos vendo, que para mí no tengo– y no midieron el peligro de tan magna inversión, carnaza para ciertos lobos acechantes del periodismo que todo lo convierten en lodo. Si Irene y Pablo hubieran mirado hacia atrás habrían aprendido de los tiempos remotos en los que Ana Belén y Víctor Manuel, comunistas entonces, sufrían ataques por no vivir bajo un puente, acordes con sus ideas políticas. Es esa vara de medir tan nuestra, tan española, que aprecia con mucha claridad los fuera de juego que se producen por la banda izquierda del campo político, porque suelen ser los más llamativos.
Por casa las cosas andan parecidas. Nadie quiere destacar por la cartera. El ministro y el presidente están a la greña para ver quién de los dos gana menos, algo que mola mucho en esta sociedad capitalista que, curiosamente, defiende con ardor la ética de la contención para que el dinero permanezca en el mismo lado.
Apuro el gin tonic. Desde la lucidez del último sorbo me digo que no envidio a los políticos. Su profesión, por culpa de unos cuantos, se ha hundido en el desprestigio. Y es una lástima porque, aunque no lo creamos, son necesarios. Al menos los buenos.

miércoles, 16 de mayo de 2018

SIN DESCANSO (16 de mayo de 2018)


El Diario Montañés, 16 de mayo de 2018

Antes de que las multinacionales cambiasen la situación, el séptimo día de la semana se dedicaba a descansar. Nos han contado que la cosa se puso en marcha cuando el Creador, pese a ser infatigable en esencia, paró tras ver finalizada su obra y sentirse satisfecho, si bien los más descreídos aducen que por aquellas fechas solamente pululaban por el paraíso Adán, Eva y los animales –ágrafos todos–, y que no había cronistas ni papeles que dieran fe de tal inacción. Sea o no verdad eso del parón celestial, lo cierto es que el ejemplo cundió, aunque ahora, además de las insaciables multinacionales, algunos políticos no respeten el descanso y aprovechen los domingos para presentar proyectos en pos del voto futuro.
Hasta donde alcanzan mis conocimientos, tal costumbre la inició Arzallus en las campas de Vasconia, acaso por añoranza de sus años jesuíticos, congregando multitudes en el día del Señor para su adoctrinamiento político. Fiel heredero suyo –salvando todas las distancias porque él tan sólo congrega a los medios de comunicación– es el ministro de Fomento, que cada fin de semana trata de seguir al pie de la letra el significado de la palabra fomentar en todas sus acepciones (1-promover, impulsar; 2-atizar; 3-aplicar paños empapados a una parte enferma), y lo mismo promueve un tren, que impulsa una autovía, que atiza a Revilla o le pone paños calientes a la crisis de las autopistas. Un trabajo agotador por la diversidad de los frentes que tiene que abarcar apretando.
Según hemos sabido, tampoco descansa la fotocopiadora de la Agrupación de Trabajadores Independientes de Valdecilla, que este año ha hecho una media cercana a las 500 copias diarias, incluyendo los domingos, hasta alcanzar las 163.000, «porque todo se imprime con doble copia en papel para su registro». Me diréis que es una máquina y que las máquinas no necesitan descanso. Pero debemos pensar que detrás de cada copia ha estado un trabajador apretando la tecla. Y, qué quieren que les diga, tener que hacerlo tantas veces me parece una forma de explotación. Sobre todo si es en domingo.

jueves, 10 de mayo de 2018

MARCHAS Y FUGAS (9 de mayo de 2018)


El Diario Montañés, 9 de mayo de 2018

Si no se me aplaude la gestión realizada, me voy, dijo el pasado miércoles Pérez Gil, gerente del Servicio Cántabro de Salud, algo que todavía está por ver (si le aplauden o no, y si se va). A su vez, Manuel Higuera, presidente de nuestro representativo en el fútbol de tercera, se acaba de ir tras confirmarse la práctica imposibilidad de que el Racing dispute las eliminatorias de ascenso. De nada sirvieron los fichajes en tropel ni la llegada de Pouso con su lenguaje militar de coños y joderes. Cuando no se puede, no se puede y además es imposible, dicen que dijeron ‘El Gallo’ o ‘Guerrita’, que en esto los expertos no son unánimes. Lo cierto es que aunque el partido de San Sebastián se vendió como una batalla, los nuestros apenas plantaron cara, para desesperación del sargento Pouso y disgusto de la hinchada, que afeó el escaso ardor guerrero de los jugadores a la hora de defender la camiseta. Queda patente que los equipos de mercenarios no suelen dar buenos resultados cuando se trata de luchar por los colores de un club.
Más que marcha, fue fuga masiva la que se produjo en el parque de Cabárceno en 2015, cuando se escaparon 80 ciervos y un oso, si bien el plantígrado no llegó a salir del perímetro de la instalación. La leona ‘Petra’ ya nos había dado un susto con anterioridad, y un hipopótamo se había colado en una cuadra del pueblo de Cabárceno para compartir el forraje con las vacas. Pensábamos entonces que las fugas eran algo natural, pero resulta que se producen porque el parque incumple la ley y no tiene cierre perimetral. Si además se añade que hay un informe demoledor del coordinador de servicios veterinarios sobre las condiciones insalubres que tienen los animales dentro de algunas instalaciones, la situación es muy delicada, porque peligra el buque insignia del turismo regional por falta de mantenimiento.
Malo es que tres pilares de nuestra sociedad –sanidad, fútbol y turismo– se tambaleen por lo que parece una mala gestión. Aunque, francamente, lo del fútbol me importa un bledo.