miércoles, 15 de agosto de 2018

AGOSTO TURÍSTICO (15 de agosto de 2018)

El Diario Montañés, 15 de agosto de 2018. ©Sagredo

El turismo ha crecido en la cornisa cantábrica más del 30% en el último lustro. Eso indica que hay gentes que buscan destinos en los que la playa no es la única posibilidad, por lo que quizá no sea necesario que Revilla continúe su encendida defensa de «nuestro microclima». Llueva o no, agosto trae buenos augurios turísticos, y eso que el visitante tiene algunas carencias culturales en Santander, porque el MAS está cerrado y el Museo de Arqueología y Prehistoria muestra una mínima parte de su fondo en espera de la construcción de otro más amplio, vaya usted a saber cuándo y dónde. Mientras, aunque sea con red, nos queda el Centro Botín. Los vacíos los paliamos con fiestas en los pueblos y atracciones en las calles. El día de Cantabria ha juntado, que no unido, a las autoridades en torno al discurso del presidente, que ve medio lleno el vaso de sus logros; el mismo que la oposición ve medio vacío. Lo probable es que esté por la mitad, al menos hasta que la previsible sequía del paro en otoño rebaje el nivel.
La feria del libro viejo convoca otro año más a quienes buscan fetiches entre el papel oxidado. Con tanta oferta no es raro encontrar alguno (¡Ay, Manolo Arce, cuánto desvelo en vida y tu biblioteca está ahora dispersa entre los libros de lance!). Hubo quien se encontró en plena calle, entre el alboroto de niños y sin micrófono, malabarista de la palabra en silla de plástico, con Saiz Viadero hablando sobre Pérez Galdós. Una falta de consideración hacia ambos, porque no todo vale cuando se trata de entretener al respetable, que en verano y en pantalón corto suele serlo mucho menos. Por eso la policía montada patrulla las calles tratando de imponer respeto desde la altura de sus caballos. Lástima que en ocasiones algunas bostas inoportunas nos hagan dudar de su conveniencia. Por cierto, no está confirmado que recientemente multaran a un ciudadano por reclamar a los jinetes que quitaran la caca, como él retiraba la de su perro. Multar desde tan arriba es ardua tarea.

martes, 7 de agosto de 2018

GUARDIANES DEL TESORO (8 de agosto de 2018)


El Diario Montañés, 8 de agosto de 2018

Marcelino Menéndez Pelayo, que guardaba con amor todos los libros, incluso los viejos, «de mal papel y tipos revesados», dejó escrito en su testamento que los más de 42.000 que reunió en vida los legaba a su muerte al Ayuntamiento de Santander por el agradecimiento que sentía hacia la ciudad que le vio nacer. Un tesoro inabarcable, guardado desde entonces por diversas personas. Rosa Fernández Lera y Andrés del Rey Sayagués –para todos Rosa y Andrés– han sido los últimos custodios de este santuario cultural, depositarios de las llaves de un edificio que dormía tranquilo con sus cuidados. Andrés se jubiló recientemente. Rosa, como directora, siguió en su puesto un poco más porque quería permanecer ojo avizor en un momento de transición muy delicado: el del traslado de los libros y objetos del interior al Archivo Histórico Provincial, con el fin de rehabilitar el edificio y acondicionarlo según las necesidades del siglo XXI.
El pasado 31 de agosto, cien años y un día después de que se pusiera la primera piedra de la biblioteca, Rosa se despidió de su segunda casa. Para la ocasión convocó a un reducido grupo de personas, entre las que tuve el honor de estar incluido, con el fin de que conociésemos de primera mano su contenido y el lugar que ocupaba cada elemento. Nos entregó un exhaustivo inventario de libros, de obras de arte, de objetos personales del sabio, de mesas, estanterías y sillas; nos mostró decenas de fotografías –verdaderas actas notariales gráficas– con la situación de los volúmenes en cada estante; abrió la caja fuerte para que comprobásemos lo que atesoraba... Y nos pidió que firmásemos un documento en el que dábamos fe de cuál era la situación de todo ello a la entrega de las llaves. Una firma con la que nos sentimos íntimamente comprometidos a velar para que todo volviese a su mismo emplazamiento tras la necesaria rehabilitación. Rosa nos había nombrado, en un sencillo acto, guardianes del tesoro físico y bibliográfico, y también del «alma» de la biblioteca, de su esencia. Algo que durante cuarenta años hicieron con pasión ella y Andrés.

miércoles, 1 de agosto de 2018

EL NOMBRE DE BEITIA EN VANO (2 de agosto de 2018)


El Diario Montañés, 2 de agosto de 2018

Es la cuarta vez que trato en este rincón del problema de las piscinas deportivas en Cantabria, aunque tengo la sensación de que predico en el desierto o golpeo en hierro frío.
En 2012 se consumó la chapuza de convertir el vaso exterior de 50 metros del complejo deportivo de La Albericia en otro de 25, y se eliminó la torre de saltos porque era «peligrosa para los usuarios». Un desprecio para el deporte y una apuesta por el uso de la piscina para disfrute público, sombrillas incluidas. El entonces concejal, Luis Morante, llegó a decir que en tal charco se podían celebrar campeonatos de España.
En 2017 se inauguró en Colindres –con la presencia del presidente Revilla– la que consideraron «joya de la corona» de las piscinas regionales. Pocos sabían –al presidente suelen ocultarle esos detalles– que para la inauguración hubo que llevar corcheras, banderines y placas de volteos de otras piscinas, y que unos días antes se taladró el suelo para colocar las barras de los banderines que sirven de referencia a los espaldistas, pues en el proyecto no estaban contempladas. Sin placas de volteo sigue y, lo que es peor, los poyetes no están ni podrán estar nunca homologados porque no son de base rígida y se balancean en las salidas.
Ahora, con la aprobación de los pliegos para licitar las obras del edificio de la piscina del complejo deportivo de La Albericia se perpetra la enésima desconsideración. ¿Saben ustedes en qué se van a gastar 1,8 millones de euros? En construir una instalación adyacente con salas multiusos fitness, de hidromasaje y sauna, de musculación, nuevos vestuarios, un área de servicios médicos y ¡un rocódromo! (deporte sin categoría olímpica actual ni futura). ¿Y de la piscina, qué? Se queda como estaba, para que los usuarios se relajen tras el duro ejercicio del gimnasio o de la escalada parietal. Y la de 50 metros, ¿para cuándo? ¡Uuuh...!, que decía ‘Hermano Lobo’.
Ruth Beitia: no permitas que utilicen tu nombre olímpico en vano en este complejo cada vez menos deportivo. Al menos en cuanto a la natación se refiere.

miércoles, 25 de julio de 2018

SIN ALARDES (25 de julio de 2018)


El Diario Montañés, 25 de julio de 2018

Del marqués de Bradomín dijo Valle-Inclán que era feo, católico y sentimental. Juan Ramón Jiménez retrató en prosa poética a Platero como pequeño, peludo y suave. Y del Rambo de Turieno sabemos que es menudo, crespo y drogadicto. En realidad Luciano –que así se llama el huido por unas horas– no tenía vocación de ser un Rambo al uso («un hombre entrenado para matar, ignorar el dolor, vivir de lo que da la tierra y comer cosas que harían vomitar a las cabras»); por eso volvió a casa cuando confluyeron los rigores de la noche y el síndrome de abstinencia. Y allí lo estaban esperando dos números de la guardia civil, que aún guardaban balas en la recámara pese a las muchas que habían estampado en la fachada antes de que se escapara el sujeto en cuestión. Revilla llegó a calificar la acción de chapuza, pero Zuloaga se enfrentó a su bautismo de fuego transmitiendo que la operación había sido un éxito porque se había arrestado a una persona extremadamente peligrosa (pobrecito). Sea como fuere, hay quien dice que con su exagerada hazaña el fugitivo efímero colocó a Liébana en el mapa nacional con más eficacia que los actos del año jubilar.
Con Luciano a buen recaudo, personalmente me preocupa De la Serna. Todopoderoso hace poco más de un mes, deambula ahora deshojando un futuro incierto. Los caprichos de la política lo han desplazado porque otros han sabido colocarse mejor en la línea de salida. En buena o mala ventura la política es una carrera de estrategias, y para medrar hay que apostar a las fichas más poderosas en ese complicado juego de enredos. De la Serna jugó en su partido a la baza más moderada, y perdió; Diego Movellán puso su voto al servicio de la propuesta menos probable, y ganó. Algunos hablan ya de su posible candidatura para la presidencia de Cantabria. Si es así, desde la confianza que me merece, le pido moderación, y que se olvide de las banderas en los balcones. Los alardes no son buenos para nada. Aunque Casado se crea un Rambo.

miércoles, 18 de julio de 2018

IMPUESTOS Y REGATEOS (18 de julio de 2018)


El Diario Montañés, 18 de julio de 2018

El verano suele ser época de escasas noticias, pero de un tiempo a esta parte todo está cambiando. Andaba yo con el caletre inmerso en los asuntos del rey emérito cuando una información, también referida al bolsillo, me desvió la atención: la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha anunciado «una fiscalidad medioambiental» que pretende elevar el impuesto que grava al gasóleo y que puede afectar a la economía de muchos ciudadanos, si finalmente se lleva a cabo.
Es cierto que en esto de los impuestos hay distintas doctrinas, y no lo es menos que casi siempre acabamos pagando los mismos. Unos gravaron al sol, energía limpia donde las haya; otros pretenden gravar a los vehículos que queman diésel, antaño muy recomendados. Son los bandazos de unos políticos a los que, como aquella hermana de Gila, les gusta decir cosas, desconocedores de que los actuales motores de gasoil contaminan igual o menos que los de gasolina. Alguien debería decirle a la señora ministra que no es una cuestión de carburantes, sino de la edad de los vehículos, viejos porque la economía no está como para tirar cohetes, aunque alguno se nos dispare de vez en cuando en las fiestas (menos mal que, según dicen, por Comillas andaba el Cristo del amparo).
Las cifras decrecientes del paro en Cantabria pueden mejorar la situación, aunque analizadas con rigor se advierte que los sectores laborales que nos han encaramado en los mejores datos nacionales de trabajo han sido el empleo público y los camareros, ocupación esta última demasiado unida a la temporalidad y a los caprichos de un verano lluvioso que vacía las terrazas, pero sigue llenando los pantanos. Nunca llueve a gusto de todos.
Zuloaga, desde su nueva responsabilidad, nos tranquiliza al confirmarnos que todo lo que está en marcha, seguirá en marcha; lo mejor para que nada se termine. Y ahí seguimos con la retahíla de las obras que unos se atribuyen y de cuya paralización culpan a los otros. Una letanía que se nos va a hacer demasiado pesada en estos tiempos preelectorales.
Y, ¿el emérito? Bien, gracias. De regatas.

miércoles, 11 de julio de 2018

SOBREPESO (11 de julio de 2018)


El Diario Montañés, 11 de julio de 2018

La mitad de los cántabros tenemos sobrepeso, entre otras razones porque la vida estresada que llevamos nos conduce al sedentarismo, aunque parezca un contrasentido. Siempre estamos con prisa por llegar al trabajo, a la escuela o al domicilio, pero en cuanto estamos en nuestro destino lo primero que hacemos es sentarnos. Tampoco dedicamos el tiempo necesario para alimentarnos correctamente o para hacer deporte, e incluso, nada dados a prevenir, preferimos combatir los resultados de nuestro abandono con pastillas, apoyándonos en la seguridad que nos da la medicina.
Precisamente le comentaba este fin de semana a un amigo que me parecían arriesgados sus hábitos alimentarios, ricos en sal y grasas. «Para regularlos tomo las pastillas de la tensión y el colesterol», me contestó, impasible, mientras seguía mojando con fruición pan en la salsa. «Ya, pero hay que andarse con cuidado –insistí–. Ahora resulta que algunas de las pastillas de las que utilizan ‘Valsartán’ para controlar la tensión tienen un producto potencialmente cancerígeno, con lo cual puede ser peor el remedio que la enfermedad». «No te preocupes. Mis pastillas contienen ‘Enalapril’». Me resultó imposible convencerlo. Así que no es de extrañar que, ante tanto cliente como él, se vaya a abrir treinta y una nuevas farmacias en Cantabria.
Lo que parece que no bajará ni con pastillas es el precio del cine. El IVA se ha reducido al 10%, pero en la mayor parte de las salas la bajada no ha tenido repercusión en el espectador. Han sido muchos años de reclamaciones que al final parece que van a quedarse en la falsa afirmación que aprendimos cuando adoptamos el euro. El café, que valía cien pesetas, pasó a valer un euro: moneda por moneda, nos dijeron, aunque en realidad fuese un 66% más caro. No pienso protestar, porque sé a ciencia cierta que lo costoso no es el cine en sí, sino todo lo que hay a su alrededor. Mezcla muy bien combinada de sales (palomitas) y azúcares (bebidas de cola) que deglutimos de manera compulsiva mientras vivimos otras vidas y descuidamos la nuestra. Yo, un tonto entre tanto tonto, también.

miércoles, 4 de julio de 2018

RENGLONES TORCIDOS (4 de julio de 2018)


El Diario Montañés, 4 de julio de 2018

Se sabe que el Señor escribe recto con renglones torcidos y que el ideal de vida de Nietzsche resulta inalcanzable, pues no es posible responder con «un sí, un no, una línea recta, una meta» a los vaivenes de la vida. Los intríngulis existenciales, curvos de por sí, se complican aún más cuando se trata de cuestiones políticas, donde no hay verdad que cien años dure. Por eso Revilla unos días da en pensar que más vale pájaro en mano que AVE volando, y otros estima lo contrario: el orteguiano «Yo soy yo y mis circunstancias».
Pocas son las certezas que mantengo en este rincón, pero alimento la sospecha de que el AVE puede representar para la democracia lo que en su día fue el Santander-Mediterráneo: un ideal inalcanzable, reflejo de que, aunque estamos en el centro geográfico del norte de la península, las líneas de comunicación se tuercen hacia los lados por intereses políticos. Al fin y al cabo Cantabria es como el fiel de una balanza, eje y reserva natural que cualquier infraestructura que favorezca el desarrollo podría dañar.
Un simple vaivén parece haber mareado a Pedro Duque, hecho insólito en alguien acostumbrado a las alturas. En un acto desarrollado dentro del ámbito de la enseñanza privada, sin ningún papel, siquiera escrito con renglones torcidos, improvisó un discurso en el que no sabía muy bien qué decir y terminó animando a la educación privada a seguir «corriendo por delante de la escuela pública», para mantener esas «dos o tres líneas [de ventaja, centradas] en los idiomas, que es por lo que yo también tuve que llevar a mis hijos a un colegio privado para que pudieran cambiar de país sin notarlo mucho». Claro síntoma de que en cuestiones educativas algunos miembros del PSOE tienen lagunas. Por eso Revilla le acaba de hacer a Fernández Mañanes un Lopetegui en diferido, al comunicar que en el próximo gobierno ese negociado pasará a manos de consejero o consejera regionalistas. Vaya papeleta que van a tener los implicados en los futuros consejos de gobierno. El aire se podrá cortar con un cuchillo.